Colectivos sociales y sindicales del norte de Italia han amenazado con bloquear el puerto de Venecia si Israel intercepta la ‘Global Sumud Flotilla’, una flota humanitaria que navega hacia Gaza con toneladas de ayuda para la población palestina. Esta movilización surge en un contexto de creciente tensión y protestas en apoyo a la causa palestina.
Los activistas serán tratados como «terroristas»
En respuesta a las recientes amenazas del Ministerio de Seguridad Nacional de Israel, que ha advertido que considerará a los activistas a bordo de la flotilla como «terroristas», integrantes de la flotilla han manifestado su determinación de no retroceder. «Las amenazas del ministro dejan poco espacio a la ilusión. Pero es precisamente por eso que debemos estar presentes, y nos moveremos con determinación», afirmaron.
Manifestaciones durante el Festival de Cine de Venecia
El pasado sábado, miles de personas se manifestaron para denunciar la situación en Palestina en el marco del Festival de Cine de Venecia, realizando una marcha por la isla del Lido impulsada por estas organizaciones. Durante esta movilización, cinco embarcaciones de la Flotilla zarparon desde los puertos italianos de Génova y La Spezia, con destino a Catania, en Sicilia. Se considera que la ‘Global Sumud Flotilla’ es la mayor misión civil de este tipo hacia Gaza, llevando a bordo 300 toneladas de alimentos, medicinas y otros productos de primera necesidad.
Bloqueo de cargamentos en el puerto de Génova
En Génova, los estibadores han estado bloqueando cargamentos militares hacia Israel mediante huelgas y protestas selectivas durante varios meses. El Colectivo Autónomo de Trabajadores Portuarios (CALP) también ha expresado que paralizará la actividad del puerto en caso de interceptarse la flotilla. «Si tocan la Gaza Sumud Flotilla, del puerto de Génova no saldrá ni un solo clavo. Estamos listos para bloquear Europa», señalaron durante los actos previos a la salida de las embarcaciones.
Sicilia prepara otras quince embarcaciones
En Sicilia, se están preparando otras quince embarcaciones con cerca de 200 voluntarios de diferentes países, quienes están siendo sometidos a un entrenamiento obligatorio en comunicación no violenta y formación legal sobre los derechos en misiones humanitarias, según informó Maria Elena Delia, portavoz en Italia de la flotilla. Recientemente, activistas y organizaciones sociales han instado al Gobierno de Giorgia Meloni a garantizar la protección de los ciudadanos italianos que participan en esta misión humanitaria.
Delia expresó que «esperamos que nuestros gobiernos actúen según su deber institucional: defender y proteger a sus ciudadanos, que no están haciendo nada malo». Además, alertó que una posible detención por parte de Israel constituiría «en realidad un secuestro», destacando que «no existe delito alguno».
En conclusión, la portavoz advirtió que arrestar a los voluntarios como si fueran terroristas sería «una acción ilegal y absurda» y consideró «ridículo» que se tildara a quienes llevan alimentos y medicinas a la población palestina de terroristas.






