La estatal Aerolíneas Argentinas, la principal línea aérea del país suramericano, obtuvo en 2024 una ganancia de 271.000 millones de pesos (204,5 millones de dólares), su primer resultado anual positivo desde que en 2009 volvió a manos del Estado. Esta información fue revelada este jueves por la compañía.
La empresa destacó: “Dicho resultado significa un hito en la historia de la compañía, siendo el primer balance positivo desde que el Estado se convirtiera en el principal accionista”. Además, resaltó que “dicha cifra se logró, además, sin utilizar aportes del Tesoro para gastos corrientes”.
En contraste, en 2023, Aerolíneas Argentinas había registrado pérdidas por 385.000 millones de pesos (290,5 millones de dólares) y un EBIT negativo por 390 millones de dólares.

Reducción en los costos y plantilla de la aerolínea
El Ministerio de Economía aprobó este jueves el presupuesto de Aerolíneas Argentinas para 2025, que proyecta para este año un superávit financiero de 35.000 millones de pesos (26,4 millones de dólares) y un resultado operativo positivo de 59.000 millones de pesos (44,5 millones de dólares), sin aportes del Tesoro nacional.
“Los resultados positivos en las arcas de la compañía se sustentaron en una política de reducción de costos”, indicó el comunicado emitido por la empresa. Esta política incluyó, según la compañía, una reducción del 15 % en la plantilla a diciembre de 2024, con 1.600 empleados y 85 cargos jerárquicos menos, la cancelación de rutas deficitarias, el cierre de sucursales y la concentración de operaciones en destinos estratégicos.
Posible privatización de la empresa
El Gobierno de Javier Milei mantiene su intención de privatizar Aerolíneas Argentinas, donde actualmente laboran 10.131 personas. Fundada en 1950, Aerolíneas Argentinas fue privatizada en 1990 y vendida a la española Iberia, que, ocho años más tarde, cedió la gestión a la aerolínea estadounidense American Airlines.
En el año 2000, la operación de la compañía pasó a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) de España, que en octubre de 2001 la traspasó a Aerolíneas al grupo privado español Marsans. Posteriormente, en 2009, el Estado argentino expropió a Marsans la línea aérea de bandera, la cual ya había estado gestionada por el Gobierno argentino desde mediados de 2008, tras enfrentar una severa crisis financiera.




