La plataforma Airbnb destinará unos 40 millones de euros en los próximos tres años para desarrollar un programa integral que revitalice el turismo rural en España y contribuya a la dispersión de los viajeros, así como a la economía de la llamada España vaciada. El director general para España y Portugal de Airbnb, Jaime Rodríguez de Santiago, presentó esta iniciativa, denominada Compromiso Rural, con el objetivo de promover un nuevo paradigma turístico que aproveche el creciente interés de los viajeros por lugares menos saturados y más cercanos a la naturaleza.
Este plan se divide en dos partes: la primera, con un presupuesto de unos 33 millones de euros, se destinará a aumentar la demanda de estos destinos mediante su promoción; la segunda parte, que cuenta con algo más de 10 millones de euros, se centrará en implementar proyectos de revitalización en estas localidades rurales a través del turismo.

Gracias a esta iniciativa, se financiarán proyectos para desarrollar hogares y negocios y preservar el legado histórico y cultural de estos municipios. Esto incluirá la renovación de viviendas rurales o la creación de un fondo para la rehabilitación de casas vacías, asegurando la preservación del patrimonio local. Además, se brindará apoyo a pymes locales, como los artesanos, restaurantes y bodegas del territorio.
Rodríguez de Santiago también anunció que en los próximos meses, la plataforma abrirá una convocatoria para atraer a los primeros destinos rurales interesados en formar parte de estas iniciativas, la cual estará dirigida a emprendedores locales de la España rural.
España, país de pueblos
España es un país con más de 8.500 municipios, muchos de los cuales están quedando vacíos, ya que el turismo se concentra en pocas zonas, especialmente en la costa. Iniciativas como el Compromiso Rural pueden ayudar a revitalizar la economía local. Rodríguez de Santiago afirmó que España recibirá este año más de 100 millones de viajeros, convirtiéndose en el segundo destino favorito del mundo, solo por detrás de Francia. Sin embargo, las zonas rurales en España reciben siete veces menos visitas que sus contrapartes francesas.
Desde 2018, esta tendencia ha comenzado a cambiar, al menos en la plataforma Airbnb, donde se ha registrado un aumento, especialmente entre los viajeros nacionales que buscan experiencias locales auténticas, siendo los jóvenes los más interesados. Muchos de estos viajeros tienen familias, lo que resulta en estancias más largas, beneficiando así a la hostelería y al comercio local.
No obstante, para que este crecimiento sea sostenible, es esencial que haya oferta. La mayoría de estos pequeños municipios no cuentan con hoteles ni hostales, lo que subraya la necesidad de emprendedores rurales que ofrezcan alojamiento y actúen como prescriptores de las principales atracciones locales, garantizando la viabilidad de estos destinos.
A partir de 2026, se espera que esta tendencia se acelere, aprovechando fenómenos como el eclipse solar total programado para agosto, seguido por otros eventos similares en 2027 y 2028, que ya muestran una elevada demanda de alojamientos rurales, según el responsable de Airbnb.






