El vicepresidente de la Comisión Europea encargado de Industria, Stephane Séjourné, durante una rueda de prensa en Bruselas en julio, ha manifestado su preocupación por el modelo que se utiliza en España para favorecer las inversiones chinas, considerando que no impulsa la industria de la Unión Europea.
En un encuentro reciente con medios españoles en Estrasburgo, el comisario francés abogó por un enfoque más inteligente en el aprovechamiento del potencial chino en Europa y enfatizó la necesidad de revisar a fondo la relación comercial y económica con el gigante asiático, que, según él, se encuentra en un momento crucial.
«La solución no pasa por mantener los aranceles, pero tampoco por que haya, por ejemplo, una fábrica a las afueras de Barcelona en la que se ensamble un coche con todos los componentes chinos: eso genera empleo de baja calidad y no supone ningún valor añadido a la industria europea», opinó.
Además, indicó que el modelo observado en España no promueve un crecimiento de las empresas europeas en términos de producción.
Un caso representativo de esta dinámica es la multinacional china Chery, que anunció el año pasado su intención de tomar las riendas de la antigua fábrica de Nissan en la Zona Franca de Barcelona. Se prevé que esta iniciativa alcance un total de 3.000 empleados y produzca alrededor de 20.000 vehículos para el año 2030, incluyendo tanto los modelos de su propia marca como los asociados a Ebro, su aliado español.
La experiencia de Francia con las nucleares chinas
Séjourné espera que se llegue a un acuerdo para eliminar los aranceles de la UE a los vehículos eléctricos chinos, que se implementarán a partir de 2024, así como a las tasas impuestas por Pekín a ciertos productos europeos como represalia. Sin embargo, subrayó que no busca un pacto a cualquier precio.
«Mi idea es centrarnos en una revisión de nuestros acuerdos con China», recalcó.
Propuso negociar una «transferencia de competencias, por ejemplo sobre las baterías», establecer «obligaciones de producción» y crear cláusulas que maximicen el potencial de las empresas europeas. Entre sus propuestas, manifestó su interés en que al menos el «60% de los componentes de los automóviles» ensamblados en fábricas chinas en países de la UE sean de origen europeo.
Para ejemplificar su planteamiento, mencionó que China se ha convertido en una potencia nuclear tras recibir asistencia de Francia para el desarrollo de sus primeras centrales nucleares en las décadas de 1980 y 1990, involucrando a empresas estatales francesas en dicho proceso.
«Lo hicieron con Francia en las nucleares y ahora son ellos (los chinos) los que exportan energía nuclear por el mundo. No veo por qué no haríamos nosotros también eso», indicó, haciendo alusión a un mejor aprovechamiento europeo de las inversiones chinas.
La «inaceptable» crisis de vivienda
También se dirigió a los periodistas Dan Jørgensen, comisario de Energía y Vivienda de la UE, quien destacó que la “crisis de vivienda” que enfrentan millones de europeos requiere una acción urgente.
El comisario danés hizo eco de las promesas realizadas por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, sobre el acceso a vivienda durante su discurso sobre el Estado de la Unión Europea, presentado recientemente en Estrasburgo.
«Se están imponiendo precios inasequibles para los residentes locales de nuestras preciosas ciudades e islas. Eso es inaceptable. Tenemos que devolver nuestras ciudades a nuestros ciudadanos», enfatizó.
Bruselas planea presentar antes de que concluya este año el primer plan europeo para una Vivienda Asequible y convocar la primera cumbre de la UE dedicada específicamente a este problema.





