En un mercado donde la demanda de habitaciones en alquiler sigue siendo alta, un reciente informe del portal inmobiliario Idealista señala que cada habitación en alquiler recibe un promedio de 22 contactos, cifra que es inferior al interés que despierta la vivienda completa.
Durante el segundo trimestre del año, la ciudad de Palma se destacó como la que más interés generó, alcanzando un promedio de 65 contactos por habitación. Le siguen San Sebastián con 62, Tarragona con 46 y Vitoria con 39. Por otro lado, las habitaciones menos demandadas se encuentran en Córdoba, Salamanca y Castellón, donde solo hay 9 contactos en promedio, según el comunicado del informe.
A pesar de estos números, el interés en cada habitación ha disminuido un 2 % a nivel nacional en comparación con el mismo periodo del año anterior, aunque se ha registrado un aumento en 34 capitales provinciales. El mayor incremento se ha observado en Logroño, que ha visto un aumento del 114 %, pasando de 7 a 15 contactos por habitación.
Esta situación se desarrolla en un contexto donde la escasez de vivienda se enfrenta a una demanda creciente, lo que ha tensionado al alza los precios de venta y alquiler, complicando el acceso para los jóvenes y los grupos más vulnerables de la población.
La mitad de los inquilinos no puede afrontar el alquiler completo
Un estudio del portal inmobiliario Fotocasa revela que el 50 % de las personas que alquilan una habitación lo hacen porque no pueden costear el alquiler de una vivienda completa. Un 23 % de los encuestados afirma que no han encontrado nada mejor. Además, el 21 % elige esta opción porque la habitación se adapta a sus necesidades, mientras que un 13 % prefiere vivir con compañía y un 12 % busca ahorrar para en el futuro adquirir una vivienda o destinar ese dinero a otros fines.
Sin embargo, el precio del alquiler sigue siendo la principal dificultad para el 65 % de quienes logran alquilar una habitación. También existen otras barreras como los requisitos de los propietarios, que afectan al 36 % de los inquilinos, la escasez de oferta con un impacto en el 32 % y la antigüedad del parque de vivienda, que supone un problema para el 31 %. Esta compleja situación destaca la necesidad de respuestas efectivas para abordar la crisis de vivienda en España.




