La compañía española Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles (CAF) ha sido adjudicataria de un concurso público en Bélgica para el suministro de nuevos trenes, que tendrán una capacidad total de 54.000 plazas. Esta información fue confirmada el miércoles por la red ferroviaria nacional de Bélgica (SNCB).
El consejo de administración de la SNCB anunció el contrato después de que el Consejo de Estado suspendiera la licitación en abril debido a supuestas irregularidades en la transparencia del proceso. En su comunicado, la SNCB destacó que CAF cumple con los requisitos de la licitación, incluyendo el respeto a los derechos humanos y al derecho internacional. Esta decisión se produjo a pesar de las objeciones planteadas por los partidos verdes (Groen) y socialistas (PTB), que hicieron hincapié en la supuesta vinculación de la empresa con actividades en territorios palestinos ocupados.
A través de este contrato, la empresa guipuzcoana contribuirá a la renovación de la flota ferroviaria belga hasta 2032, respondiendo al crecimiento del número de pasajeros. “La entrega puntual de nuevos vagones es fundamental en este contexto”, afirmó la SNCB, que también subrayó la importancia de que los trenes garanticen el confort necesario para los usuarios, incluyendo:
– Accesibilidad para personas con movilidad reducida
– Zonas de silencio
– Pantallas de información
– Conectividad
– Suficiente espacio para bicicletas
El acuerdo, cuyas condiciones financieras no han sido publicadas, también contempla el suministro de trenes impulsados por baterías para reemplazar los actuales vagones diésel. Según cifras proporcionadas por CAF en marzo, el contrato podría alcanzar los 3.500 millones de euros. La empresa añadió que se trata de un acuerdo marco enfocado a un total de 170.000 plazas, con un compromiso inicial de 1.695 millones de euros que corresponde a las unidades para las 54.000 plazas si se concreta el acuerdo final.





