Fotografía de archivo del primer ministro canadiense, Mark Carney, habla durante una rueda de prensa tras la vigésima cumbre UE-Canadá en Bruselas (Bélgica). /EPA/OLIVIER MATTHYS
Washington.- El primer ministro de Canadá, Mark Carney, anunció este miércoles nuevas medidas arancelarias destinadas a proteger su industria siderúrgica, que incluyen cambios significativos al sistema de cuotas arancelarias, enfocándose en los socios no estadounidenses.
El Ejecutivo había informado a mediados de junio que se revisarían las cuotas para aquellos países que no tienen acuerdos de libre comercio con Ottawa en un plazo de 30 días. En la jornada de hoy, se han presentado las modificaciones que entrarán en vigor en los «próximos días».
De acuerdo con Carney, el nuevo sistema reforzará y transformará la industria nacional, permitiendo que esta enfrente los «profundos cambios» que se han dado en el comercio global y en las cadenas de suministro.
Las cuotas de importación de productos de acero de socios sin tratado de libre comercio con Canadá se reducirán a la mitad del volumen establecido para el año 2024. Una vez que se supere este nivel, se impondrá un arancel del 50 %. Para los bienes de acero de socios no estadounidenses que sí tienen un acuerdo de libre comercio, la cuota se mantendrá en el 100 % de los volúmenes del año pasado, con un gravamen igualmente del 50 % si se sobrepasa dicho límite.
Es relevante señalar que los acuerdos existentes del Tratado de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) no experimentarán cambios.
## Aranceles adicionales contra acero chino
Además, Canadá implementará un arancel adicional del 25 % a las importaciones de acero procedentes de todos los países, salvo Estados Unidos, que contengan acero fundido y vertido en China, medida que se hará efectiva para finales de julio.
Según informó el gobierno canadiense, estas medidas tienen como objetivo garantizar que los productores canadienses de acero sean más competitivos al protegerlos de la «desviación comercial» y al crear una cadena de suministro más eficiente. Ottawa también anunció cambios en las inversiones en la industria siderúrgica.
El Gobierno afirmó que invertirá 1.000 millones de dólares canadienses a través del Fondo de Innovación Estratégica para ayudar a las compañías de acero a llevar a cabo proyectos que fomenten su competitividad. Además, se comprometió a destinar 70 millones de dólares canadienses para proporcionar formación y apoyo a hasta 10.000 trabajadores afectados en el sector siderúrgico.
La industria del acero también se beneficiará con 150 millones de dólares canadienses en fondos regionales de respuesta a los aranceles, así como con un mejor acceso a préstamos de bajo costo.
Las nuevas medidas coinciden con un momento de tensión, ya que Estados Unidos ha amenazado a Canadá con establecer un arancel del 35 % a partir del 1 de agosto, en represalia por el flujo de fentanilo que ingresa desde su frontera a territorio estadounidense y como mecanismo para exigir la eliminación de barreras arancelarias.
«Ya veremos cuál es el acuerdo final. Estamos trabajando de cara a un acuerdo de manera constructiva. (…) Es una negociación. Nosotros creemos en el libre comercio y consideramos que el mejor acuerdo sería un arancel bajo», expresó Carney este miércoles, sin descartar la posibilidad de responder con nuevos gravámenes a los establecidos por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.






