El conseller de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Generalitat, Òscar Ordeig, ha señalado en una rueda de prensa que es posible que la peste porcina africana (PPA) haya llegado a España a través de un embutido contaminado que podrían haber ingerido jabalíes, aunque esta hipótesis no está confirmada. El evento tuvo lugar este lunes y sirvió para informar sobre el foco de esta enfermedad animal recientemente detectado.
Hasta el momento, se han confirmado dos casos de PPA el pasado viernes, y existen ocho casos sospechosos que aún no han sido ratificados por el laboratorio de referencia del Ministerio de Agricultura, tras analizar a 40 animales dentro del área afectada. Ordeig ha enfatizado que, afortunadamente, el virus no ha penetrado en las granjas ni se han confirmado nuevos casos entre jabalíes.
Sin focos desde 1994
Respecto al origen del foco actual, que no se registraba en el país desde 1994, el conseller apuntó que hay «indicios» de que podría haber sido un embutido en mal estado, quizás de un bocadillo desechado en áreas por donde circulan camiones y que contienen zonas de servicio. “Pero no está confirmado”, subrayó Ordeig. Los dos positivos se detectaron en jabalíes localizados en zonas boscosas cercanas a la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), en Bellaterra, un área con un denso tráfico rodado.
Mecanismos de vigilancia
El conseller destacó que dentro de la Unión Europea (UE) existen mecanismos de vigilancia suficientes para evitar que carne o embutido contaminado por PPA lleguen al mercado. Sin embargo, admitió que los controles son menos rigurosos fuera del bloque comunitario. Para abordar la situación, técnicos del Ministerio de Agricultura y de la Comisión Europea viajarán a Cataluña para evaluar las medidas implementadas para contener el virus. Ordeig espera que esta visita también abra la discusión sobre posibles ayudas y compensaciones a nivel europeo, para minimizar el impacto en el sector porcino.
Afectación sobre 1.000 millones de euros en exportaciones
Cataluña exporta productos porcinos por un valor de 3.000 millones de euros, de los cuales 1.000 millones corresponden a mercados fuera de la UE, que están afectados por el cierre de exportaciones una vez se detecta un caso de PPA. Este cierre se puede flexibilizar en negociaciones entre España y otros países para que solo se restrinja la carne de una región específica en lugar de todo el territorio español. Ordeig admitió que rápidas negociaciones, que son competencia del Gobierno central, dependerán en gran medida del control del foco en los días y semanas venideras.
El conseller subrayó que el hecho de que la PPA no esté presente en las granjas es un aspecto positivo y enfatizó que la próxima semana será crucial para determinar si el foco se limitará a una zona específica.
Ayuda de la UME
La Unidad Militar de Emergencias (UME) ha activado a 117 efectivos y 25 vehículos para contener el brote, utilizando equipos de descontaminación, gestión de capturas y drones con detección nocturna. Estos operativos están trabajando en un área de seis kilómetros alrededor del foco, en colaboración con los Agentes Rurales de la Generalitat.
A consecuencia de la detección de PPA, el acceso al Parque de Collserola permanece cerrado, dado que el virus, aunque no se contagia a humanos ni se transmite por el consumo de carne infectada, puede propagarse a través de vehículos, calzado y otros materiales contaminados.
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