La Habana.- Cuba sufrirá este viernes apagones simultáneos en hasta el 58 % del país, la mayor tasa de afectación registrada en unos tres años, según la previsión de la empresa estatal Unión Eléctrica (UNE).
Hasta la fecha, la cifra más alta se registró en febrero y septiembre pasado, cuando el 57 % del país se quedó sin corriente al mismo tiempo. Los prolongados cortes eléctricos previstos para esta jornada ocurren en medio de una grave crisis energética que atraviesa la isla caribeña, marcada por apagones diarios y cinco apagones nacionales en menos de un año.

La situación, agravada en el último año, atraviesa uno de sus peores momentos con tasas de déficit superiores al 50 % y cortes de más de 20 horas diarias en todo el país. La Habana, que había sido preservada en gran medida durante meses, ahora registra cortes de hasta 10 horas diarias.
Principales causas
Las principales causas de los apagones son las averías en las centrales térmicas, que tienen décadas acumuladas de explotación, y el déficit de combustible debido a la falta de divisas para importarlo, según el Gobierno cubano.
La UNE, perteneciente al Ministerio de Energía y Minas, pronostica que para el horario pico de esta jornada, en la tarde-noche, habrá una capacidad máxima de generación de 1.470 megavatios (MW) para una demanda de 3.300 MW.
Esto implica un déficit de 1.830 MW y una afectación estimada de 1.900 MW, es decir, la cantidad que se desconectará realmente para evitar apagones desordenados. Es frecuente que los valores reales superen este pronóstico oficial.
Actualmente, 10 de las 16 unidades de producción termoeléctrica disponibles (63 %) están fuera de servicio por averías o mantenimiento. Adicionalmente, 66 centrales de generación distribuida (motores) no están operativas por falta de combustible (diésel y fueloil), y cerca de 20 no están funcionando por déficit de lubricante.
La mayoría de las centrales termoeléctricas están obsoletas
Las centrales termoeléctricas cubanas están en su mayoría obsoletas, después de décadas de explotación y un déficit crónico de inversión y mantenimiento. Hay motores de generación eléctrica fuera de servicio por la falta de divisas del país para importar combustible.

Expertos independientes señalan que la crisis energética responde a una infrafinanciación crónica de este sector, que ha estado completamente bajo control del Estado cubano desde el triunfo de la revolución en 1959. Por su parte, el Gobierno cubano atribuye la crisis al impacto de las sanciones estadounidenses a esta industria, acusándolas de causar una «asfixia energética».
Diversos cálculos independientes sugieren que el Gobierno cubano necesitaría entre 8.000 y 10.000 millones de dólares para reflotar el sistema eléctrico, una cantidad que La Habana no dispone actualmente.
Los apagones representan un fuerte lastre para la economía nacional, que se contrajo un 1,1 % en 2024, acumulando una caída total del 11 % en los últimos cinco años, según datos oficiales. La CEPAL también prevé que su producto interno bruto (PIB) sea negativo este año.
Además, los cortes eléctricos aumentan el descontento social en Cuba, estando vinculados a las principales protestas que se han registrado en el país en los últimos años, como las masivas de julio de 2021 y las menores que ocurrieron recientemente en La Habana y Gibara.





