La vendimia ha comenzado este año antes de lo esperado en varias regiones de España, incluido Galicia, La Rioja, Andalucía y Castilla y León. Esta situación se produce en medio de olas de calor y los efectos de los incendios que han afectado a diversas zonas, así como la presencia de plagas como el mildiu y un preocupante regreso de la filoxera.
La recolección de la uva avanza en un contexto marcado por incendios que han arrasado cepas, especialmente en la Denominación de Origen Valdeorras (Ourense) y algunos viñedos en León, a pesar de que estas plantas hacen también de cortafuegos. El presidente del Consejo Sectorial Vitivinícola de Cooperativas Agro-Alimentarias de España, Fernando Ezquerro, había anticipado una vendimia tardía y una cosecha normal de alrededor de 38 millones de hectolitros. Sin embargo, ha señalado que «va a ser un poquito más adelantada», lo que ha obligado a zonas como Cataluña a acelerar su vendimia.
Emilio Cepeda, presidente de Asaja Tomelloso, ha explicado que la vendimia se está desarrollando «un poquito antes de lo normal, dadas las temperaturas», lo que ha resultado en una «merma importante a la hora de recoger la uva, sobre todo en variedades de Chardonnay y Sauvignon Blanc». Joaquín Vizcaíno, responsable de vino de COAG, ha añadido que en los últimos años se ha adelantado significativamente la recolección con respecto a la media de los últimos 10 o 15 años, evidenciada incluso en Andalucía, donde las altas temperaturas han causado «pasificación» de la uva.
Alejandro García, responsable de vino de UPA, ha indicado que la climatología «ha hecho la vendimia por su cuenta», y ha advertido que en La Mancha se está experimentando una merma del 20 al 30 %, aunque ha destacado que la uva «está sana y tiene calidad organoléptica». Joan Santó, responsable del vino de Unión de Uniones, ha hecho mención a la deshidratación de las uvas debido al clima, un fenómeno que incrementa el grado alcohólico en un momento en el que el consumo tiende hacia vinos de menor graduación.
Entre los desafíos a los que se enfrenta el sector también se encuentran la aparición de plagas, como el mildiu en varias zonas y la amenaza de la filoxera en Tenerife. Esta última plaga causó el arranque del viñedo europeo en el siglo XIX, aunque por suerte no afectó a las Islas Canarias. Actualmente, solo se ha detectado en viñedos de tres municipios del norte de Tenerife, lo que ha llevado al Gobierno de Canarias a prohibir el movimiento de uva y material relacionado con la vid entre islas para contener el brote.
El mildiu, por su parte, es una enfermedad que no se ha podido tratar adecuadamente en Andalucía debido a las temperaturas y la lluvia, lo que ha impedido la vendimia en algunas áreas. Además, las tormentas diarias en mayo han sido un duro golpe para La Rioja, que ha enfrentado también daños por pedrisco.
A medida que la vendimia temprana avanza, se espera que las temperaturas se mantengan estables para evitar más mermas por el calor. Sin embargo, el sector vitivinícola también enfrenta otros desafíos, como el descenso en el consumo y el impacto de la guerra comercial, que actualmente acarrea aranceles del 15 % para su entrada en el mercado estadounidense.
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