La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, ha solicitado al comité de expertos la elaboración de dos propuestas para la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) de 2026. Estas propuestas consisten en una que mantenga la exención de tributar y otra que contemple la fiscalidad aplicable.
Tras la primera reunión del comité encargado de preparar la recomendación sobre el SMI para 2026, Díaz explicó que ha solicitado que se formalicen dos planteamientos: uno exento de tributación y otro que aplique el tipo marginal correspondiente, con el fin de cumplir con el 60 % del salario medio neto.
Solución temporal de exención para este ejercicio
El año pasado, con una subida del 4,4 % que llevó el SMI hasta 1.184 euros brutos mensuales, el Ministerio de Hacienda propuso que comenzara a tributar. Este planteamiento fue rechazado por el Ministerio de Trabajo, resultando en una solución temporal que consistió en exención para el presente ejercicio.
La postura del Ministerio de Trabajo se mantiene, entendiendo que la renta del SMI «es todavía demasiado exigua» para estar sujeta a tributación. ¿Por qué se señala a quienes menos tienen?, se preguntó la vicepresidenta.
Díaz también lamentó que el tipo marginal aplicado a este salario, que ronda los 17.000 euros anuales, sea el mismo que se aplica a «una renta de 100.000 euros», lo que considera «tremendamente injusto».
La propuesta de subida debe asegurar que el SMI se mantenga en el 60 % del salario medio neto «ya sea exento de tributación o tributando». Además, Díaz recordó que se debe tener en cuenta el aumento del IPC, que es del 2,9 %, la productividad, situada en el 1,9 %, y las previsiones de crecimiento económico, apuntando a un 2,7 %.
«El SMI es la historia de éxito de nuestro país», defendió Díaz, recordando que ha aumentado un 60 % desde los 736 euros de 2018, sacando de la «pobreza laboral» a millones de trabajadores.
Hacia un país mejor
Díaz también instó a los empleadores a reflexionar sobre la necesidad de construir «un país mejor». En relación a la reforma que impida que las empresas eleven los sueldos absorbiendo pluses y complementos salariales —una demanda de los sindicatos desde hace años—, afirmó que esta irá «de la mano» de la subida de 2026.
El Ministerio de Trabajo convoca a este comité para que emita una recomendación, normalmente en forma de una horquilla de subida, que más tarde se traslada a la patronal y a los sindicatos. Sin embargo, la fijación del SMI es potestad del Gobierno y no requiere de esta negociación.






