Bruselas (Euro).- Estados Unidos y la Unión Europea (UE) alcanzaron el domingo un acuerdo arancelario que establece un gravamen general del 15 % a productos europeos, evitando así una guerra comercial entre Bruselas y Washington a partir del 1 de agosto, fecha en la que el país norteamericano había amenazado con imponer tasas del 30 % a los bienes del bloque comunitario.

Un arancel general del 15 %
El pacto contempla que Estados Unidos imponga un arancel del 15 % a la gran mayoría de las exportaciones de la UE dirigidas al país norteamericano, según lo explicó la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, este domingo desde Escocia.
La política alemana aclaró que este 15 % se aplica a la mayoría de los sectores, incluidos el automovilístico, los semiconductores y el farmacéutico.
“Este 15 % es un tope claro. Sin acumulación (de más tasas), todo incluido, así que proporciona una claridad muy necesaria para nuestros ciudadanos y empresas. Esto es absolutamente crucial”, expuso.
El arancel del 15 % entrará en vigor el próximo viernes y cubrirá alrededor del 70 % del comercio que la UE mantiene con Estados Unidos.
El otro 30 % incluye sectores como el farmacéutico y el de los semiconductores, cuyos productos no tienen aranceles por ahora, pero que están pendientes del resultado de una investigación iniciada por el Gobierno estadounidense.
Fuentes comunitarias recalcaron que si finalmente Washington aplica aranceles a esos u otros sectores adicionales, el gravamen para la UE no puede superar el 15 %.
Asimismo, indicaron que en el muy corto plazo se espera la publicación de una declaración conjunta entre Estados Unidos y la Unión Europea, un documento legalmente no vinculante, que refleje los detalles del acuerdo.
Las fuentes manifestaron que se seguirá trabajando al menos hasta el 1 de agosto para tener ese documento listo y que en la UE desean que se publique tan pronto como sea posible.
Eliminación de aranceles para productos “estratégicos”
Von der Leyen también indicó que Estados Unidos y la UE han acordado imponer aranceles cero de manera recíproca a “una serie de productos estratégicos”.
“Esto incluye todas las aeronaves y sus componentes, ciertos productos químicos, ciertos genéricos, equipos semiconductores, ciertos productos agrícolas, recursos naturales y materias primas críticas. Seguiremos trabajando para añadir más productos a esta lista”, apuntó Von der Leyen.
Entre los productos agrícolas que quedarían con un arancel cero, fuentes comunitarias mencionaron los frutos secos, langostas, pescados procesados y crudos, quesos, otros productos lácteos y alimentos para mascotas.
¿Qué pasa con el acero y el aluminio?
Antes del acuerdo alcanzado entre Bruselas y Washington el domingo, el acero y aluminio de la UE que llegaban a Estados Unidos estaban sujetos a un arancel del 50 %. Sin embargo, los dos bloques han pactado un mecanismo cuyos detalles aún deben fijarse.
“En materia de acero y aluminio, la UE y Estados Unidos se enfrentan al desafío externo común de la sobrecapacidad global. Trabajaremos juntos para garantizar una competencia global justa. Para reducir las barreras entre nosotros, se recortarán los aranceles y se establecerá un sistema de cuotas”, afirmó la presidenta de la CE el domingo en Escocia.
Fuentes comunitarias indicaron que todavía se necesitan negociar los detalles relativos a ese punto, aunque explicaron que la idea es que las importaciones de acero cubiertas por la cuota tengan el arancel de la nación más favorecida. Superado ese nivel, se aplicaría un gravamen del 50 %.
Se insistió en que como aún son necesarios detalles de negociación, este sistema no comenzará a aplicarse el 1 de agosto, a diferencia del arancel general del 15 %, que sí está previsto comenzar a implementar el primer día del próximo mes.

Energía, inversiones e inteligencia artificial
En virtud del acuerdo, la UE también se compromete a comprar energía estadounidense (gas, petróleo y nuclear) por valor de 750.000 millones de dólares durante el mandato actual del presidente Donald Trump.
Fuentes comunitarias afirmaron que para ello serán necesarias “ciertas inversiones en infraestructuras”, aunque se mostraron confiadas en que se puede lograr lo pactado.
En cualquier caso, subrayaron que no será la propia Unión Europea la que compre la energía, sino que las adquisiciones deberán realizarse por parte de empresas privadas.
Por otro lado, las fuentes también aclararon que en el acuerdo arancelario con Estados Unidos no se han introducido cifras sobre adquisición de armas.
Von der Leyen mencionó que los chips de inteligencia artificial (IA) estadounidenses ayudarán a impulsar las gigafactorías de IA de la Unión Europea y ayudarán a Washington a mantener su ventaja tecnológica. Fuentes comunitarias admitieron que Estados Unidos se considera el “socio preferido” del bloque comunitario para adquirir esos chips.
La UE también se ha comprometido a que se realicen inversiones privadas en la economía estadounidense por valor de 600.000 millones de dólares.





