Los nuevos aranceles del 15 % que Estados Unidos impone desde este jueves a las importaciones procedentes de la Unión Europea (UE) tendrán un impacto limitado pero desigual en España, cuyas exportaciones al país norteamericano representaron menos del 5 % del total en 2024. Mientras industrias como la química, los componentes de automoción o la siderurgia advierten sobre las consecuencias de los aranceles, sectores como el farmacéutico o el aeronáutico no se han pronunciado al respecto.
Estos aranceles también afectan al sector automotriz, que ya estaba gravado con un 27,5 %, y al agroalimentario, especialmente al aceite y al vino, que incrementan del 10 % negociado previamente al 15 %. Sin embargo, hay sectores que quedan exentos, como las aeronaves y sus componentes, ciertos productos químicos, medicamentos genéricos, equipos para semiconductores, productos agrícolas específicos y materias primas críticas.
Impacto en la industria química
La patronal del sector químico, Feique, advierte sobre la presión «importante» que suponen los aranceles sobre las exportaciones, tanto de manera directa como indirecta. En 2024, este sector exportó por un total de 59.166 millones de euros, de los cuales 3.505 millones tuvieron como destino EE.UU., representando el 6 % del total, lo que lo convierte en su quinto mercado.
Según Feique, el impacto será mayor en las materias primas que en los productos más especializados, debido a su mayor exposición a la competencia internacional. Por ello, insisten en la necesidad de realizar esfuerzos para incluir más productos en el régimen de exención de aranceles.
Sector de automoción
Según Anfac, la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones, estos aranceles no afectarán a las fábricas españolas, ya que no se exportó ningún vehículo a EE.UU. en 2024 ni en lo que va de 2025. Sin embargo, Sernauto, la Asociación Española de Proveedores de Automoción, prevé consecuencias relevantes para el sector de componentes, sobre todo considerando su alta internacionalización y compleja cadena de suministro global. En 2024, las exportaciones directas de componentes a EE.UU. alcanzaron los 1.021 millones de euros, un 4 % del total del sector.
La exposición real es mayor, ya que muchos componentes fabricados en España se integran en vehículos ensamblados en Alemania, Francia o México, que posteriormente se exportan a EE.UU. Además, materias primas esenciales para el sector, como plásticos, textiles técnicos, componentes electrónicos y semiconductores, también se verán afectadas por el nuevo arancel del 15 %, lo que podría erosionar la competitividad.
Una negociación por cerrar
“Se ha puesto una tabla rasa del 15 % para toda la UE, pero la letra pequeña está por cerrar”, apunta Sara Herrero, vicedecana de Ordenación Docente y Gestión Económica de EA Business School, quien también considera que la guerra comercial con China es peor. Herrero también mencionó el plan de inversión de 600.000 millones de dólares que la UE se ha comprometido a destinar a EE.UU., cuestionando su viabilidad: “No se puede obligar a las empresas a invertir en un sitio en una economía de libre mercado”.
Siderurgia: un arancel del 50 % que sigue vigente
El acero mantiene un gravamen del 50 %, esperando que las negociaciones sobre un posible sistema de cuotas lleguen a buen puerto. “La industria siderúrgica española necesita claridad y previsibilidad. Es urgente concretar los términos del sistema y avanzar hacia un retorno a los aranceles cero”, declaró Carola Hermoso, directora general de Unesid (Unión de Empresas Siderúrgicas).
Alerta en el sector digital
Desde la patronal AMETIC, que representa a la industria digital, se advierte del riesgo de que futuras medidas arancelarias se centren en el ámbito tecnológico. Tienen temor de que un endurecimiento específico sobre las tecnologías europeas ponga en peligro el desarrollo digital.





