El Ayuntamiento de Madrid ha presentado su presupuesto para 2026, que alcanzará los 6.500 millones de euros. Durante una rueda de prensa, la vicealcaldesa de Madrid, Inma Sanz, en conjunto con Engracia Hidalgo, delegada de Economía, Innovación y Hacienda, explicaron los detalles del proyecto. Un aspecto destacable es que el área de Políticas Sociales, Familia e Igualdad experimentará el mayor incremento, con un aumento del 7,1 % hasta alcanzar los 402,9 millones de euros.
Esta inyección económica refuerza, según el Consistorio, el «marcado perfil social» del presupuesto. A los 402,9 millones de euros que gestionará directamente el área mencionada se sumará el presupuesto correspondiente al nuevo contrato del Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD), que se ha convertido en el de mayor importe anual del Ayuntamiento, con un total de 677 millones de euros para dos años, lo que representa un incremento del 51,5 % en comparación con el anterior.
En 2026, está previsto que se destinen 335 millones de euros a esta prestación, que tiene como objetivo proporcionar apoyo a personas mayores de 65 años, a personas con discapacidad menores de 65 años y a personas con dependencia reconocida. Con este servicio, el Consistorio busca que los usuarios puedan seguir residiendo en sus hogares por el mayor tiempo posible, en compañía de profesionales que les brinden atención y asistencia.
Atención personal y prestaciones complementarias en el domicilio
El nuevo contrato prevé un total de 16,2 millones de horas anuales de atención, lo que representa un incremento del 19 % respecto al anterior. Para apoyar este aumento en el volumen de asistencia, la cantidad de profesionales prestando servicios se incrementará de 9.000 a 12.000.
Desde el Ayuntamiento se subraya que con este servicio se fomenta la autonomía de los usuarios, se evita el deterioro de sus capacidades y se facilita la detección de problemas de salud o de soledad no deseada. Existe una variedad de prestaciones ofrecidas: atención personal o doméstica, que incluye apoyo en la higiene y movilidad dentro del hogar, y prestaciones complementarias, que son otorgadas tras una valoración técnica y que abarcan servicios como psicología, terapia ocupacional, fisioterapia, podología y peluquería.
Entre las novedades del contrato se contempla un programa específico destinado a prevenir la soledad no deseada, con un refuerzo en los mecanismos de detección y atención psicológica. Además, se ofrecerá apoyo a los cuidadores de los usuarios, dotándoles de formación, asesoramiento en cuidados y terapia psicológica.
Por último, el contrato se ha dividido en cuatro lotes, en lugar de tres, con la finalidad de reducir los desplazamientos del personal y fomentar su estabilidad laboral, lo que se espera que repercuta de manera positiva en la atención a los usuarios.






