El Banco de Japón (BoJ) decidió este viernes mantener los tipos de interés de referencia en el 0,5 %, mientras evalúa el impacto de los aranceles estadounidenses en la economía nacional. Esta medida se adopta en un contexto internacional marcado por los cambios en las políticas comerciales.
Decisión del Banco de Japón
Al término de su reunión mensual de dos días, la junta de política monetaria del BoJ aprobó mantener los tipos de interés con 7 votos a favor y 2 en contra. Desde enero, la entidad ha mantenido el tipo de referencia a corto en el 0,5 %.
En su informe, el BoJ señaló que «la economía japonesa se ha recuperado moderadamente, aunque ha mostrado cierta debilidad», mencionando que existen diversos riesgos que podrían afectar las previsiones económicas, principalmente debido a factores externos.
El banco central japonés destacó que «sigue siendo muy incierto cómo evolucionarán las políticas comerciales y de otro tipo en cada jurisdicción y cómo reaccionarán la actividad económica y los precios internacionales». En este sentido, llamó a prestar especial atención al impacto de estos acontecimientos en los mercados financieros y cambiarios, así como en la actividad económica y los precios en Japón.
Prensa y expectativas económicas
Se espera que el gobernador del BoJ, Kazuo Ueda, ofrezca una rueda de prensa en las próximas horas, donde se anticipan comentarios sobre la economía estadounidense, que son de especial interés para los analistas locales.
La decisión del BoJ se produce un día después de que la Reserva Federal estadounidense (Fed) anunciara un recorte de 25 puntos básicos en los tipos de interés. Este movimiento se produce en un contexto de desaceleración económica y crecientes riesgos a la baja para el empleo en Estados Unidos.
Tras la publicación del informe del BoJ, la Bolsa de Tokio, que había comenzado el día con un rumbo record, cayó a territorio negativo, con el índice Nikkei perdiendo en torno al 0,4 %, ya que muchos inversores anticipaban una nueva subida de tasas.
Venta de activos por parte del BoJ
En otra medida significativa, el Banco de Japón anunció que comenzará a vender fondos cotizados (ETF) y otros activos adquiridos en grandes cantidades a lo largo de la última década como parte de su política de ultraflexibilización.
Las ventas se llevarán a cabo «una vez se completen los preparativos operativos necesarios», con un importe estimado de 330.000 millones de yenes (aproximadamente 1.900 millones de euros) anuales. Esta decisión se ha tomado al final de su reunión mensual sobre política monetaria, donde se optó por mantener los tipos de interés.
Además, el BoJ anunció la venta de fideicomisos de inversión inmobiliaria japoneses (J-REIT) a un ritmo anual de 5.000 millones de yenes (28,8 millones de euros).
Según la entidad crediticia, «el Banco debe vender sus tenencias de ETF y J-REIT a precios adecuados, teniendo en cuenta la situación en los mercados financieros», buscando evitar incurrir en pérdidas y mantener la estabilidad en los mismos.





