Ginebra.- El presidente del influyente Foro Económico Mundial, el noruego Borge Brende, anunció este jueves su decisión de renunciar a su cargo tras revelarse que tuvo vínculos con el pederasta Jeffrey Epstein, con quien se reunió en varias ocasiones.
La organización confirmó la salida de Brende, quien ocupó su puesto durante más de ocho años, y anunció que Alois Zwinggi, un miembro de la junta directiva, asumirá el cargo de presidente y director ejecutivo interino.
Los copresidentes del foro, el magnate suizo de la industria farmacéutica André Hoffmann y Larry Fink, presidente de Black Rock, indicaron que “el Consejo de Administración supervisará la transición de liderazgo, incluyendo el plan para un proceso adecuado que permita identificar a un sucesor permanente”.
Investigación interna
La información fue divulgada a través de un comunicado que contenía dos partes: una declaración de Brende y otra de los copresidentes, lo que sugiere que el anuncio fue planificado cuidadosamente.
“Tras una cuidadosa reflexión he decidido dimitir”, afirmó Brende. La organización inició una investigación interna relacionada con su relación con Epstein, con quien mantuvo al menos tres cenas de negocios e intercambió mensajes, según revelaron archivos del caso del criminal sexual publicados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos.

Acerca de su vínculo con Epstein, Brende aseguró que no conocía los antecedentes criminales del empresario, aunque admitió que debió haberse informado mejor.
Por su parte, Fink y Hoffmann declararon que la investigación concluyó y determinó que “no había motivos de preocupación adicionales más allá de lo que ya se había revelado anteriormente”.
Primera reunión reconocida
La primera reunión confirmada entre Brende y Epstein, según el propio Brende, fue organizada por el exviceprimer ministro noruego, Terje Rod-Larsen, y tuvo lugar en 2018, diez años después de que Epstein fuera condenado por prostitución de menores.
Brende, quien también ocupaba el cargo de director ejecutivo de la organización tras la salida de su fundador Klaus Schwab, sostuvo en su despedida que durante su mandato, el Foro Económico Mundial recibió “un número récord de socios” y que la colaboración con “líderes gubernamentales de todo el mundo fue como nunca antes”.
“Creo que ahora es el momento adecuado para que el Foro continúe su importante labor sin distracciones”, agregó el antiguo político noruego, quien había liderado varios ministerios en su país antes de unirse a la organización con sede en Ginebra, que organiza la célebre reunión del Foro de Davos, evento que da forma a la agenda internacional cada inicio de año.






