El presidente de Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), Javier Escribano, ha indicado que la fusión con Indra, empresa presidida por su hermano Ángel, podría concluirse en el primer trimestre del próximo año. En un diálogo con el general Félix Luis Roldán, exjefe del Estado Mayor de la Defensa, organizado por Proa Comunicación, Escribano destacó que hay un único plan: «O nos fusionamos o nos quedamos como estamos».
Durante la charla, Escribano subrayó la importancia de esta fusión para crear una compañía más grande y con mayor capacidad, lo que les permitiría acceder a contratos más ambiciosos en el mercado internacional. «Si nos fusionamos con Indra, podemos crear una compañía que pueda competir con Leonardo dentro de cinco o siete años», afirmó convencido.
También enfatizó la intención de querer a España como cliente, argumentando que «vender en tu país da mucho sello». A su vez, manifestó su ambición de hacer de Escribano una compañía internacional, mencionando la apertura de una oficina en Bruselas como parte de este objetivo.
En los próximos años vamos a progresar mucho
«Hemos sido conservadores, pero en los próximos años vamos a progresar mucho», vaticinó Escribano, quien aseguró que, a pesar de los retos, «la empresa está por hacer».
En relación con el real decreto que prohíbe la exportación, importación y comercio de armas con Israel, Escribano reconoció que, aunque esta situación puede ser considerada un problema por algunos, su perspectiva es diferente: «Nosotros lo vemos como una oportunidad». Explicó que, a raíz de esta medida, su empresa ha «agudizado el ingenio» y se ha concentrado en desarrollar componentes que previamente compraban a empresas israelíes.
La compañía actualmente cuenta con 1.800 empleados, de los cuales 400 son ingenieros, y se proyecta que cerrarán el año con 500 millones de euros en ventas. Escribano también detalló que han realizado compras a proveedores nacionales por un total de unos 240 millones de euros.
El general Sanz Roldán, presente en el dialogo, advirtió sobre la necesidad de que la industria termine con la excusa de la falta de recursos y instó a trabajar en este nuevo contexto de mayores inversiones, señalando que «hay que preguntar a quien sabe», en alusión a las Fuerzas Armadas.






