Banderas de la Unión Europea ondean en Bruselas, Bélgica, en una imagen de archivo. /EPA/STEPHANIE LECOCQ
Bruselas (Euro). El Tribunal de Cuentas Europeo considera que la ayuda comercial europea se olvida de los países menos adelantados, donde más del 75 % de su población vive en la pobreza. Según un reciente informe, será «poco probable» alcanzar el objetivo de financiamiento del 25 % antes de 2030.
La Comisión Europea estableció este propósito en 2017, pero esta meta «nunca se concretó en un plan de acción operativo», lo que ha llevado a que en los últimos años no se hayan registrado los progresos esperados.
Entre 2017 y 2022, la UE y sus Estados miembros asignaron 17.200 millones de euros a través del programa de ayuda de la UE para el comercio destinada a los países menos adelantados, lo que representa una parte menor de los 105.800 millones de euros destinados a otros países en desarrollo.
— European Court of Auditors (@EUauditors) 16 de septiembre de 2025
De hecho, el porcentaje de ayuda se redujo un 18 % en el periodo 2010-2015 a tan solo el 12 % en 2022, último año del que se tienen datos.
El informe acusa al Ejecutivo comunitario de no haber analizado el porqué de este retroceso, lo que ha impedido poner en marcha medidas correctivas.
Según Bettina Jakobsen, miembro del Tribunal de Cuentas, «será necesario examinar cuidadosamente las causas. A partir de ahí, habrá que replantearse la vigencia del objetivo y la conveniencia de trazar un plan de acción con hitos específicos y realistas».
La ayuda destinada a los países
Actualmente, existen 44 países clasificados como menos adelantados, con una población de unos 880 millones de personas, que representa el 12 % de la población mundial, pero menos del 2 % del producto interior bruto (PIB) y tan solo el 1 % de las exportaciones.
Estos países se encuentran principalmente en África (32) y, en menor número, en Asia (8), el Pacífico (3) y el Caribe (1).
Según el informe, la mayor parte de la ayuda de la UE para el comercio va destinada a los países en desarrollo. Durante el periodo 2017-2022, los seis principales beneficiarios —Turquía, Egipto, Ucrania, Marruecos, Serbia y la India— triplicaron el importe de la ayuda recibida por los menos favorecidos.
Entre las causas de esta situación, el informe cita el difícil acceso a créditos para estos Estados y la ausencia de fondos destinados a países específicos, lo que desemboca en la competencia entre ellos.
Además, el texto explica que en los últimos años la Comisión Europea ha priorizado la financiación de las redes de transporte en vez de la agricultura y la mejora de la capacidad productiva, que siguen siendo muy importantes para estos países.






