El arancel del 50 % sobre las importaciones brasileñas, firmado recientemente por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presenta importantes excepciones, especialmente en los sectores de aviación y jugo de naranja. Este decreto ha generado un impacto considerable en el comercio entre Brasil y EE.UU., destacando la dependencia mutua en ciertos productos.
Beneficio para las aeronaves brasileñas
La industria de la aviación civil se beneficia notablemente de este decreto, ya que podrá continuar exportando, sin gravámenes, una variada gama de partes utilizadas en la fabricación, que incluyen aparatos eléctricos, neumáticos, filtros para motores, así como helicópteros y aviones completos.
Embraer, el tercer mayor fabricante mundial de aeronaves, se erige como el principal beneficiado. Este conglomerado destina el 45 % de sus aviones comerciales y el 70 % de sus avionetas ejecutivas al mercado estadounidense. Recientemente, sus directivos se reunieron con autoridades del Gobierno de Trump, evidenciando la importancia de las relaciones comerciales entre ambas naciones.
Las acciones de Embraer experimentaron un ascenso superior al 10 % en la bolsa de São Paulo tras la divulgación del decreto, reflejando así el alivio de los inversores ante la situación.
Adicionalmente, ciertas categorías de la industria maderera, como algunas variedades de pasta de celulosa utilizadas en la fabricación de papel, han sido exentas del nuevo arancel. Este sector había mostrado preocupación ante un posible impacto adverso, ya que cerca del 50 % de su producción se destina a EE.UU., lo que equivale a un valor aproximado de 1.600 millones de dólares en 2024.
Trump no toca al jugo de naranja de Brasil
El decreto también excluye varios minerales, incluyendo oro, carbón e hierro, además de derivados del petróleo como queroseno y nafta. Sin embargo, la exención más notable pertenece al jugo de naranja, cuyas ventas hacia EE.UU. en el último año alcanzaron 795 millones de dólares, siendo este país el principal destino de las exportaciones brasileñas de dicho producto. El mercado estadounidense, que consume el 90 % del jugo que necesita, obtiene un 80 % de su suministro de Brasil.
Por otro lado, otras exportaciones significativas del país suramericano hacia EE.UU., tales como café y carne bovina, sí estarán sujetas al nuevo arancel. En su decreto, Trump justifica la imposición de estas tarifas argumentando que se trata de una respuesta a lo que considera ataques a la libertad de expresión, además de referirse al juicio por intento de golpe de Estado al expresidente brasileño Jair Bolsonaro, el cual califica de “injustificado”.
Es importante señalar que EE.UU. se posiciona como el tercer mayor socio comercial de Brasil, destinando el 12 % de sus exportaciones a este mercado, superando solo a China y la Unión Europea. Esta relación comercial, que abarca una amplia variedad de productos, seguirá siendo objeto de atención a medida que ambos países naveguen por el nuevo panorama impuesto por el decreto de Trump.






