La Denominación de Origen Protegida (DOP) Aceite de La Rioja prevé una cosecha que estará entre un 30 % y un 50 % por debajo de la de 2024. Sin embargo, se espera un rendimiento superior y la posibilidad de obtener una calidad «excepcional». Así lo ha expuesto Clara Espinosa, presidenta del Consejo Regulador de la DOP Aceite de La Rioja, en una reciente entrevista.
La DOP Aceite de La Rioja, en su trayectoria, ha logrado posicionar sus productos en el mercado gracias a la fidelidad del cliente. Este año, la recolección de aceitunas comenzó a principios de noviembre y, en el actual puente de diciembre, se encuentra en su punto álgido. Esta denominación cuenta con una superficie inscrita de 1.300 hectáreas, donde trabajan 600 olivicultores, 14 almazaras y una envasadora.

Imagen de la presidenta del Consejo Regulador de la DOP Aceite de La Rioja, Clara Espinosa, durante la entrevista en la finca institucional de La Grajera.
La calidad es la apuesta
En la pasada cosecha se recolectaron 3.700.000 kilos de aceituna, de los cuales se elaboraron 620.000 litros de aceite extra virgen. La disminución en la producción para este año se debe a condiciones climáticas adversas; las fuertes lluvias al inicio del ciclo, seguidas de una sequía significativa antes de la recolección, no han favorecido al olivo.
A pesar de esto, se espera que el rendimiento de este año alcance entre un 18 % y un 20 %, comparado con el 15 % de la cosecha de 2024, cuando la aceituna entró al trujal con mayor carga de agua debido a las lluvias. Espinosa subraya que cada cosecha es diferente, con variaciones en la cantidad de kilos recolectados. Sin embargo, la DOP aspira a mantener siempre un estándar de calidad elevado, lo que la hace competitiva en un mercado donde la oferta de aceites es amplia.
Actualmente, la DOP Aceite de La Rioja cuenta con 70 marcas inscritas, un notable aumento desde las dos con las que inició. Aunque no se caracteriza por producir grandes cantidades de aceite, se enorgullece de la calidad e identidad de sus productos, que logran cultivar la lealtad del consumidor más allá del precio.

Imagen de la Almazara Experimental de La Grajera, dependencia del Gobierno de La Rioja.
Aceites únicos
En esta denominación, destacan las variedades autóctonas, como la redondilla y la rayuela. La redondilla, cultivada exclusivamente en La Rioja, es esencial para la producción de aceites únicos en su sabor y aroma.
Respecto a los precios para esta campaña, Espinosa ha indicado que estos se rigen por el mercado andaluz, que es el mayor productor de aceite de oliva en España. Se prevé que la cosecha en esa región sea similar a la del año pasado, lo que podría llevar a una estabilidad en los precios, aunque «no es posible hacer una predicción exacta».

Imagen de una cata de aceite con Clara Espinosa, presidenta del Consejo Regulador de la DOP Aceite de La Rioja, en la Almazara Experimental de La Grajera.
En estas dos décadas de operatividad, el sector ha avanzado en profesionalización, con 70 marcas que, según Espinosa, han sido reconocidas con premios nacionales e internacionales por su alta calidad. El Aceite de La Rioja se posiciona así como un producto local que va ganando terreno en el mercado, siendo valorado en diversas regiones de España y en países como Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo, Japón, China y Corea del Sur.






