La Habana, 10 de septiembre de 2025. La mitad de Cuba sufrirá apagones simultáneos este domingo por la tarde-noche, coincidiendo con un aumento en el consumo de electricidad debido a la grave crisis energética que atraviesa el país, según las previsiones de la estatal Unión Eléctrica (UNE). Este fenómeno se ha vuelto habitual en la isla, donde en los últimos once meses se han registrado cinco apagones del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) que han afectado el suministro eléctrico.
Prolongados apagones en Cuba
El colapso más reciente del SEN ocurrió el pasado miércoles, atribuido a la salida “inesperada” de la central termoeléctrica Antonio Guiteras, una de las principales del país, ubicada en la provincia de Matanzas (oeste). Las autoridades están investigando la causa de esta interrupción. Además, hace una semana se reportó un apagón parcial en la región oriental de la isla.
El sábado pasado, el suministro eléctrico se vio afectado durante las 24 horas y continuó de esta manera durante la madrugada reciente, tal y como informó la Unión Eléctrica en su parte diario sobre la situación energética. Para el horario “pico” de este domingo, se prevé que la capacidad máxima de generación eléctrica sea de 1.795 megavatios (MW) frente a una demanda de 3.500 MW, lo que implica un déficit de 1.705 MW y una afectación estimada de 1.775 MW.
Es importante señalar que las averías han dejado fuera de servicio a siete de las 20 unidades de producción térmica, distribuidas en ocho centrales. Asimismo, 42 centrales de generación distribuida (motores) no están operativas debido a la falta de combustible, como diésel y fueloil.
Crisis agravada
La crisis energética se ha intensificado desde mediados del año pasado, provocando apagones más frecuentes que superan las 20 horas diarias en la mayor parte del país. En La Habana, el servicio eléctrico llega a faltar durante 16 horas al día. Las principales causas de esta crisis, según el Gobierno cubano, son la falta de combustible y de divisas para importarlo, así como el deterioro de las centrales térmicas, que llevan décadas sin recibir mantenimiento e inversiones suficientes.
Expertos independientes apuntan a que la crisis es el resultado de una infrafinanciación crónica en este sector, que ha estado bajo control estatal desde la revolución de 1959. Por otro lado, el Gobierno cubano atribuye la situación a las sanciones estadounidenses, afirmando que estas han ocasionado una “asfixia energética” en la isla.
Estudios independientes sugieren que para reflotar el sistema eléctrico cubano se requerirían entre 8.000 y 10.000 millones de dólares, una suma que actualmente no está disponible en las arcas del país. Los cortes de electricidad representan un obstáculo significativo para la economía nacional, que se contrajo un 1,1 % en 2024 y ha experimentado una caída acumulada del 11 % en los últimos cinco años, según datos oficiales. La CEPAL también prevé que el Producto Interno Bruto (PIB) de Cuba sea negativo este año.
Además, la crisis energética ha alimentado el descontento social en Cuba, vinculándose a las principales protestas en el país en los últimos años, incluidas las que tuvieron lugar en julio de 2021.





