El producto interno bruto (PIB) de Argentina registró en el segundo trimestre del año un descenso del 0,1 % con respecto al trimestre anterior y un avance del 6,3 % en términos interanuales, según informaron fuentes oficiales este miércoles. Este desempeño negativo del PIB representa el primer retroceso tras tres trimestres consecutivos de crecimiento.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el PIB acumuló en el primer semestre un crecimiento del 6,1 %. En el mismo período del año previo, la economía había caído un 1,1 % interanual, en un contexto marcado por un severo ajuste dictado a finales de 2023 por el Gobierno de Javier Milei.
Entre abril y junio, los sectores económicos de Argentina operaron en un entorno de inflación en desaceleración, pero con un nivel de consumo afectado por la pérdida del poder de compra de los salarios en el sector privado, sumado a un encarecimiento del crédito que impacta tanto a hogares como a empresas.

Los datos oficiales también revelaron que la contracción del 0,1 % del PIB en la oferta global estuvo acompañada por una disminución del 3,3 % en las importaciones de bienes y servicios en comparación con el primer trimestre de este año.
El efecto del comercio
En términos de demanda global, se observó un descenso del 0,5 % en la formación bruta de capital fijo, así como una caída del 2,2 % en las exportaciones. Mientras tanto, el consumo privado retrocedió un 1,1 %, aun cuando el consumo público mejoró un 1,1 %.
En el análisis interanual, el segundo trimestre mostró un crecimiento del 6,3 % del PIB, al tiempo que las importaciones se dispararon un 38,3 %. También se registró una subida del 32,1 % en la formación bruta de capital fijo y un incremento del 3,3 % en las exportaciones, mientras que el consumo privado creció un 9,9 % y el público un 0,6 %.

El comportamiento por sectores
Según el informe oficial, entre los 16 sectores que conforman el PIB, doce mostraron una actividad interanual creciente en el segundo trimestre. Los sectores más destacados incluyen la actividad financiera, que creció un 26,7 %, hoteles y restaurantes con un incremento del 17 %, y el sector de la construcción, que avanzó un 10,6 %.
Por otro lado, el sector de la pesca experimentó la mayor caída, con un descenso del 42,2 %, afectado por un conflicto sindical en plena temporada de captura del langostino. El informe no detalla el rendimiento de cada sector en comparación con el trimestre anterior.
Los economistas consultados mensualmente por el Banco Central argentino proyectan un crecimiento de la economía del 4,4 % para 2025, luego de una caída del 1,3 % en 2024. Para el tercer trimestre de este año, se espera una contracción intertrimestral del 0,3 % y para el cuarto, un crecimiento del 0,6 %.





