La economía española experimentará un crecimiento moderado en los próximos años, según el último informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). En su «Estudio económico de España 2025», la OCDE ha incrementado su previsión de crecimiento para España, situándola en un 2,9 % para 2025 y un 2,2 % para 2026. Este crecimiento se apoya principalmente en la demanda interna, impulsada por la fortaleza del consumo de los hogares y una creciente fuerza laboral.
Incremento de la inversión y caída de la inflación
Además, la OCDE prevé un aumento en la inversión durante los próximos dos años, gracias a los fondos europeos relacionados con el Plan de Recuperación y la reducción de los tipos de interés. Sin embargo, también se anticipa una ralentización en el crecimiento de las exportaciones debido a la débil demanda por parte de los socios comerciales ocasionada por el aumento de las tensiones geopolíticas y la incertidumbre comercial.
Previsiones sobre inflación y déficit
En cuanto a la inflación, se estima que esta se moderará gradualmente, alcanzando un 2,6 % en 2025, un 2,3 % en 2026 y un 1,8 % en 2027. La tasa subyacente, que excluye alimentos no elaborados y energía, se espera que se sitúe en un 2,5 % en 2025, un 2,2 % en 2026 y un 1,8 % en 2027. Respecto al déficit del Gobierno, se prevé que disminuya hasta el 2,5 % del PIB en 2025 y el 2,3 % en 2026 y 2027. En términos de deuda pública, se espera que esta siga siendo elevada, aunque se proyecta una caída al 99,4 % del PIB en 2025, 97,9 % en 2026 y 97 % en 2027.
Compromisos y retos fiscales
El informe destaca el compromiso de España de reducir el déficit fiscal al 0,8 % para 2031 y de situar la deuda en el 90,6 % para el mismo año. Sin embargo, la OCDE advierte que no existen planes específicos detallados para alcanzar estos objetivos y el aumento de los gastos asociados al envejecimiento de la población plantea desafíos a largo plazo.
La sostenibilidad fiscal enfrentará dificultades crecientes debido al aumento del gasto en pensiones, sanidad y defensa, así como a los desembolsos relacionados con la adaptación y mitigación del cambio climático. Para lograr una trayectoria descendente en la deuda pública y fomentar el crecimiento a largo plazo, el informe propone fortalecer el marco fiscal y avanzar en reformas estructurales que aumenten la aún baja tasa de empleo, aceleren la inversión y refuercen la productividad.
Desarrollo de las pymes y percepción de la corrupción
Asimismo, se subraya la importancia de facilitar el crecimiento de las pequeñas y medianas empresas (pymes) y mejorar su acceso a financiación mediante la reducción de cargas regulatorias y la promoción de herramientas digitales avanzadas. La OCDE también llama la atención sobre la alta percepción de la corrupción en el país, que se ha deteriorado en la última década a pesar de las reformas. La contratación pública continúa siendo una vulnerabilidad significativa, con un notable aumento en la proporción de contratos directos y adjudicaciones con una sola oferta, que han pasado del 17,7 % en 2011 al 45,1 % en 2021.
La OCDE considera crucial una implementación efectiva de la Estrategia Nacional de Contratación Pública 2023-2026, así como fomentar la contratación electrónica y la creación de una plataforma unificada de datos abiertos. También es esencial fortalecer la supervisión de los fondos de recuperación de la Unión Europea.
Finalmente, la OCDE advierte que la fragmentación política podría representar un riesgo para las previsiones de crecimiento económico, dificultando la implementación de las reformas y medidas fiscales necesarias, ampliando el impacto de las tensiones geopolíticas en el ámbito exterior.






