La Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos ha comenzado una reunión de dos días en Washington, donde se anticipa que se haga el primer recorte de tipos de interés en nueve meses. Este ajuste, que la mayoría de los analistas calculan en un cuarto de punto porcentual, se produce en un contexto marcado por la persistente inflación, el enfriamiento del crecimiento económico en EE. UU. y la creciente presión del presidente Donald Trump sobre la entidad.
Los precios subieron en agosto un 2,9 %, el nivel más alto desde enero, lo que ha llevado a la Fed a reconocer que las tarifas impuestas por el Gobierno de Trump están impactando el costo de vida en la principal economía global. Asimismo, el mercado laboral muestra signos de desaceleración, con muchos economistas pronosticando un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en torno al 1 % para el periodo de junio a septiembre.
Jerome Powell, presidente de la Fed, ya indicó en el foro de Jackson Hole en agosto que los riesgos a la baja para la economía estadounidense están cobrando mayor relevancia, contrario a la meta inflacionaria del 2 %. Esto sugiere que el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) podría anunciar, por primera vez desde diciembre, una reducción de tasas.
Situación difícil por objetivos contrapuestos
Ryan Sweet, economista jefe para EE. UU. en Oxford Economics, considera que la Fed se encuentra en una «situación difícil», ya que los objetivos de estabilizar los precios y alcanzar el pleno empleo «se están moviendo en la dirección equivocada». Sweet advierte que, aunque la Fed sigue atenta a la subida del Índice de Precios al Consumidor (IPC), se está formando un consenso en el banco central respecto a que los aranceles provocarán un aumento temporal en el nivel de precios, incluso si este efecto se extiende por varios meses.
A pesar de estos datos, Sweet señala que la inflación subyacente se situó en agosto en 3,1 %, lo que «no inclina la balanza» a favor de un recorte de 50 puntos básicos, por lo que predice una reducción de un cuarto de punto, fijando los tipos de interés entre el 4 % y el 4,25 %.
Por su parte, Michael Krautzberger, CIO Global de Renta Fija de Allianz Global Investors, opina que el contexto macroeconómico permite a la Fed reiniciar su ciclo de recortes de tipos este mes. Apunta que, dado que la inflación se mantiene por encima del objetivo del 2 %, «favorece un recorte de 25 puntos básicos en lugar de uno de 50». También anticipa que el FOMC podría anunciar recortes en las tres reuniones que tiene programadas hasta fin de año, siendo las dos últimas el 28-29 de octubre y el 9-10 de diciembre.
Trump presiona para flexibilizar política
Las presiones desde la Casa Blanca hacia la Fed para flexibilizar su política monetaria no cesan. En las últimas semanas, Trump ha intensificado sus esfuerzos por influir en un organismo que, por ley, debe actuar con total independencia del Gobierno. Aunque parece haber desistido de su intención de destituir a Powell, que dejará el cargo en mayo, ha centrado su atención en Lisa Cook, gobernadora de la Reserva Federal, a la que despidió argumentando la comisión de fraude hipotecario.
Cook ha impugnado su despido en tribunales, que recientemente fallaron a su favor, permitiéndole participar en la reunión que comenzó hoy. También se encuentra presente Stephen Miran, ex presidente del Consejo de Asesores Económicos de Trump, quien fue nominado para reemplazar a Adriana Kugler tras su renuncia a la Junta de Gobernadores de la Fed en agosto. Miran fue confirmado por el Senado como nuevo miembro del organismo, sumándose a Christopher Waller y Michelle Bowman, quienes son considerados cercanos a las posiciones del magnate neoyorquino.






