La Unión Europea (UE) e Indonesia formalizaron un acuerdo de libre comercio el martes en una ceremonia celebrada en la turística isla de Bali. Este tratado, que se negociaba desde 2016, se firma en un contexto de guerra arancelaria y la búsqueda de nuevos socios comerciales.
El acuerdo fue suscrito por el comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, y el ministro indonesio de Asuntos Económicos, Airlangga Hartato. La firma tuvo lugar alrededor de las 11:00 hora local (3:00 GMT), y durante la ceremonia, Sefcovic destacó que «la UE e Indonesia estamos enviando un poderoso mensaje al mundo: que estamos unidos en nuestro compromiso por un comercio internacional abierto, de beneficio mutuo y basado en las reglas». El comisario calificó el momento como «histórico».
La presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, y el presidente indonesio, Prabowo Subianto, ya habían anticipado la conclusión del acuerdo en julio, cuando lo definieron como «ambicioso» y señalaron que «brindaría grandes oportunidades» a ambas economías.
Sefcovic, vestido con una camisa batik, prenda tradicional indonesia, afirmó que el acuerdo «apoya la diversificación de la cadena de suministro para materias primas esenciales para el futuro». «Indonesia es un gran jugador global en este ámbito», añadió, aludiendo a las riquezas del país en recursos naturales.
La industria del níquel
Indonesia, el archipiélago asiático con la mayor economía del Sudeste Asiático, cuenta con las mayores reservas mundiales de níquel, un recurso que juega un papel crucial en la industria del vehículo eléctrico.
Tras la firma, el ministro Airlangga destacó que se está entrando en «una nueva era de nuestras relaciones bilaterales», y pronosticó que el acuerdo «beneficiará a ambas partes».
El acuerdo se cierra tras «años intensos de negociaciones», reconoció Airlangga, quien anticipó que su ratificación podría ocurrir en enero de 2027. Bruselas y Yakarta han estado discutiendo su tratado de libre comercio durante aproximadamente 10 años, enfrentando complicaciones, entre ellas, las restricciones impuestas por la UE al aceite de palma, un importante producto de exportación de Indonesia y Malasia, debido a su impacto en la deforestación.
La firma del tratado se produce en un contexto de tensiones comerciales generadas por aranceles estadounidenses, lo que ha llevado a la UE e Indonesia a buscar nuevas rutas y opciones comerciales. Washington llegó a un acuerdo con el bloque comunitario para aplicar un arancel generalizado del 15 %, además de un gravamen del 19 % a Indonesia.







