Fráncfort (Alemania) – Los españoles han recuperado la confianza en el euro tras la crisis de endeudamiento soberano, y ahora casi un 85 % de la población en España apoya al euro.
Según un artículo del próximo boletín económico del Banco Central Europeo (BCE), publicado este lunes, «después de más de un cuarto de siglo desde su introducción, el euro disfruta un apoyo récord entre los ciudadanos de la zona del euro».
El euro fue introducido en 1999 y puesto en circulación en 2002, recuerdan los economistas del BCE Ferdinand Dreher, Niklas Jütting y Hanni Schölermann. «El euro se ha vuelto uno de los símbolos más tangibles de la integración europea y está firmemente arraigado en la vida cotidiana de los ciudadanos», añaden.
Algo que se refleja en el último eurobarómetro de la Comisión Europea (CE), que muestra que el 83 % de los encuestados en la zona del euro está a favor del euro, una cifra máxima histórica. Desde mediados de la década de 2010, el apoyo al euro ha aumentado de forma constante.
Apoyo generalizado en la eurozona
Los economistas del BCE consideran que el apoyo al euro es elevado y generalizado en la eurozona, y que las diferencias entre países se han reducido. En casi todos los países de la zona del euro, el apoyo al euro ha aumentado en los años de la década 2020, en comparación con las dos décadas anteriores, sobre todo en los países donde el apoyo inicial era más bajo.
Chipre, Lituania, Letonia, Portugal y España han registrado incrementos de aproximadamente 20 puntos porcentuales en los últimos años, según el BCE. En Chipre, Portugal y España, esto refleja una recuperación en la confianza en la moneda única tras la crisis de endeudamiento soberano de la zona del euro. El apoyo al euro en Letonia y Lituania subió cuando estos países lo introdujeron en 2014 y 2015, respectivamente.
Incluso en países donde las tasas de aceptación eran ya elevadas, como Eslovenia, Irlanda y Luxemburgo, el apoyo ha subido del 80 % hasta casi el 90 %.
Por edad, género y nivel educacional
Asimismo, el apoyo de la población al euro ha incrementado en casi todos los grupos de edad, género y nivel educacional en la década de los años veinte de este siglo, en comparación con las dos décadas anteriores. Esto contrasta con el cambio limitado que se produjo en la primera y la segunda década de este siglo.
El mayor aumento del apoyo ha sido en la población que completó su educación a tiempo completo antes de la edad de 16 años y en los mayores de 55 años, así como en las mujeres, pues eran grupos en los que la aceptación del euro era históricamente menor. Entre 2000 y 2024, el apoyo al euro entre las mujeres aumentó desde el 61 % hasta el 78 %.
Los ciudadanos han visto los beneficios prácticos del euro en épocas de crisis, como la crisis financiera global, la de endeudamiento soberano, la de la pandemia de la covid-19 y la guerra en Ucrania. «Además, el relativamente bajo desempleo en los últimos años y una rápida recuperación de los mercados laborales después de la pandemia pueden haber reforzado la confianza en la moneda única», afirma el BCE.
El apoyo al euro está relacionado positivamente con las perspectivas de ingresos de los hogares y del empleo. Asimismo, este apoyo está vinculado a los beneficios que ofrece a los ciudadanos, como comparar precios más fácilmente, realizar negocios sin problemas o disfrutar de viajes y banca más baratos.
«Para mantener este elevado nivel de apoyo en un mundo que cambia, el euro debe continuar ofreciendo beneficios tangibles», concluyen los economistas del BCE.




