Madrid se encuentra a la espera de la publicación, el próximo martes, de los mapas de capacidad de conexión disponibles en las redes eléctricas, un paso que podría ser crucial para determinar si hay un cuello de botella que inhibe el desarrollo de nuevos proyectos industriales. Esta información, que el sector ya ha señalado en ocasiones anteriores, se considera vital en un contexto donde la electrificación se ha vuelto un factor fundamental para la transición energética.
Una vez que estos mapas sean publicados, se espera que ofrezcan una visión más clara sobre la capacidad de las redes. Según fuentes del sector, existe la preocupación de que estos datos reflejen una red donde no se perciba mucha capacidad disponible, lo que podría complicar las inversiones futuras. Si una nueva fábrica desea conectarse a la red y la capacidad es insuficiente, se corre el riesgo de perder esa inversión.
El modelo de retribución
Para afrontar la saturación de la red, algunas soluciones pasan por «maximizar» la infraestructura existente mediante medidas regulatorias. Además, se requieren inversiones adicionales para mejorar las redes, apoyadas en un modelo retributivo que sea «coherente y estable».
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha presentado a consulta pública su propuesta de retribución para la red de distribución y transporte de electricidad, junto con un cambio en su metodología de cálculo. La tasa de retribución se fijó en un 6,46 % para el período 2026-2031, una cifra que supera el 5,58 % actual, pero se queda por debajo del 7,5 % que el sector esperaba.
Modificaciones en el modelo
Entre las propuestas de la CNMC se incluyen cambios en el cálculo del coste de la deuda y un mecanismo que vincula parte de la retribución a la evolución de la potencia contratada, con la intención de evitar sobreinversiones y asegurar la viabilidad financiera del sistema para los consumidores. Tras la divulgación de estas propuestas, Aelec, una asociación que representa a empresas como Endesa, EDP e Iberdrola, expresó su descontento, indicando que la retribución y los cambios en el modelo son dos factores determinantes para el ritmo de inversión en el sector.
Aelec ha señalado que presentará alegaciones en la consulta pública, y su directora de regulación, Marta Castro, advirtió que de mantenerse las propuestas como están, «es muy probable» que se revisen los planes de inversión de las empresas.
Los mapas de capacidad
Por otro lado, en junio de este año, la CNMC aprobó una resolución que establece las especificaciones para determinar la capacidad de acceso firme en las redes de distribución eléctrica. Estos mapas de capacidad de acceso firme serán publicados por primera vez el 9 de septiembre de 2025, según lo indicado por el organismo. La información preliminar sugiere que en 2024 se denegaron más del 60 % de las solicitudes de acceso y conexión para instalaciones de demanda y almacenamiento debido a falta de capacidad. Aproximadamente 40 gigavatios (GW) solicitaron acceso el año pasado y fueron rechazados.
La intención detrás de estos mapas es proporcionar mayor transparencia a la demanda sobre la capacidad disponible en cada área antes de realizar solicitudes.
Criterios homogéneos para el acceso
Para evaluar la capacidad disponible, se han establecido criterios homogéneos. Estos incluyen las potencias máximas y mínimas por nivel de tensión y un escenario homogéneo que tenga en cuenta la caducidad de permisos y derechos de extensión. Las previsiones para el funcionamiento de instalaciones existentes serán calculadas con medidas horarias reales y se definirán coeficientes de simultaneidad homogéneos para todo el país.
Asimismo, se introduce el concepto de demanda singular para dar a los gestores de la red de distribución la capacidad de atender una demanda razonable y se definirán las relaciones entre los gestores de red, asegurando una estructura más coordinada y efectiva para el acceso a la red eléctrica.
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