Fotografía general de archivo de edificios en la ciudad de Sanya, en la provincia de Hainan (China). / How Hwee Young
Pekín.- Los precios de la vivienda nueva en China cayeron por vigésimo noveno mes consecutivo en octubre, aunque lo hicieron a un ritmo similar al de los meses anteriores en un contexto en el que persiste la prolongada crisis del sector, pese a las múltiples medidas anunciadas por el Gobierno.
Los precios en setenta ciudades seleccionadas cayeron un 0,45 % con respecto al mes anterior, según cálculos efectuados con base en las cifras divulgadas hoy por la Oficina Nacional de Estadística (ONE), que habían reflejado una contracción del 0,41 % en septiembre.
De las mencionadas localidades, 64 experimentaron reducciones en el precio de la vivienda nueva frente a las 63 de septiembre, mientras que 6 -entre ellas, algunas importantes como Shanghái- registraron repuntes, dato ligeramente superior al del mes anterior (5).

Los cálculos sobre las cifras de la ONE también reflejan una reducción del 0,66 % intermensual en el precio de las viviendas de segunda mano en octubre, un ritmo marginalmente más alto que el registrado en el mes previo (-0,64 %).
Preocupación por el mercado inmobiliario
A diferencia de lecturas anteriores en las que algunas urbes registraban repuntes, la totalidad de las 70 ciudades analizadas por la ONE experimentó descensos en el precio de la vivienda usada en octubre.
En los últimos años, las autoridades chinas han anunciado numerosas medidas para detener el desplome del mercado inmobiliario, un asunto que preocupa a Pekín por sus implicaciones para la estabilidad social, ya que la vivienda es uno de los principales vehículos de inversión de las familias chinas.
Uno de los grandes causantes de la reciente ralentización de la economía china es precisamente la crisis del sector inmobiliario, cuyo peso sobre el PIB nacional -sumando factores indirectos- se estimaba en torno al 30 %, según algunos analistas.






