El primer ministro canadiense, Mark Carney, viajará el 6 y 7 de octubre a Washington para reunirse con el presidente estadounidense, Donald Trump, en un momento en que las negociaciones comerciales entre ambos países parecen estancadas. La oficina del Primer Ministro canadiense comunicó que esta «visita de trabajo» se centrará en «prioridades comunes en una nueva relación económica y de seguridad» entre Canadá y Estados Unidos.
Estados Unidos, Canadá y México han iniciado el proceso para revisar en 2026 el tratado comercial norteamericano, conocido como T-MEC. Tanto Canadá como México han expresado su deseo de mantener el acuerdo trilateral, en un contexto donde las tensiones comerciales se han intensificado.

Carney asumió el poder en abril de este año con la promesa de transformar las relaciones económicas y en materia de seguridad con Washington, tras la decisión de Trump de imponer aranceles a las exportaciones canadienses y expresar su deseo de anexar Canadá.
El pulso de aranceles entre Canadá y EE.UU.
El Gobierno canadiense impuso aranceles en represalia por las medidas de la Administración de Trump, siendo el único país junto con China en adoptar esta estrategia, iniciando así negociaciones comerciales con Washington. Sin embargo, tras varios meses de conversaciones y visitas, incluyendo una de Carney en mayo y otra reunión bilateral durante la cumbre del G7 en junio, Estados Unidos mantiene sus aranceles sobre exportaciones canadienses de acero, aluminio y energía, mientras que Ottawa ha eliminado sus gravámenes de represalia.
El jueves, el ministro responsable de las relaciones comerciales entre Canadá y Estados Unidos, Dominic LeBlanc, justificó la decisión de Ottawa de eliminar los aranceles, argumentando que México, otro socio norteamericano, nunca tomó represalias contra Washington. «Ha llegado el momento ahora, a la espera de la revisión del T-MEC, de asegurarnos de que no estamos en una posición diferente a la de nuestros socios mexicanos», afirmó LeBlanc.
No obstante, los partidos de la oposición han estado acusando a Carney de haber fracasado en sus intentos de llegar a un acuerdo con Trump, argumentando que las represalias comerciales han resultado contraproducentes y han complicado aún más la relación entre los dos países.





