Berlín, (EFE).- El consejero delegado del fabricante de vehículos Mercedes-Benz, Ola Källenius, ha expresado su preocupación ante las estrictas regulaciones vigentes en Europa, que incluyen la prohibición de vender coches con motor de combustión a partir de 2035. Källenius advirtió que el sector automovilístico europeo corre el riesgo de colapsar debido a estas normativas.
«En Europa, las rígidas regulaciones actuales amenazan con colapsar el mercado automovilístico», comentó Källenius en una entrevista publicada este martes en el diario económico alemán ‘Handelsblatt’.
Sin Fechas para Abandonar la Combustión Interna
El CEO del Grupo Mercedes-Benz también utilizó a China como ejemplo en el ámbito regulatorio, destacando que en el gigante asiático «no hay ninguna fecha límite, por tanto ninguna prohibición de una tecnología». Källenius agregó: «Yo no fijaría una fecha concreta para abandonar la tecnología de combustión interna. Establecer un objetivo absolutista en un momento determinado con sanciones draconianas no ayuda en nada». En este sentido, abogó por una actitud más abierta ante los avances tecnológicos en Europa, ya que lo contrario podría conducir al fracaso.
«Tenemos que hacer una evaluación realista de la situación. De lo contrario, iremos a toda velocidad hacia el desastre», señaló Källenius, antes de plantear que la descarbonización es un objetivo necesario.
Pacto Verde Europeo
«Por supuesto que debemos descarbonizar, pero hay que hacerlo de forma tecnológicamente neutra», enfatizó Källenius, cuya empresa automovilística reportó una caída del 56 % en sus beneficios en la primera mitad de 2025, en comparación con la misma etapa de 2024, alcanzando los 2.700 millones de euros.
«No debemos perder de vista nuestra economía. Si Europa y la industria automovilística europea desperdician su fortaleza económica, perderemos por completo la posibilidad de alcanzar los objetivos políticos y la descarbonización», añadió.
El Pacto Verde Europeo, estrategia de la Unión Europea para la transición ecológica, contempla el objetivo de la neutralidad climática para el año 2050.






