El canciller alemán, Friedrich Merz, y el presidente francés, Emmanuel Macron, se reunieron este miércoles en Berlín para discutir una agenda internacional repleta de temas cruciales, centrándose especialmente en cuestiones de defensa y en la colaboración para mitigar los efectos de los aranceles que Estados Unidos pretende imponer a productos comunitarios, en el contexto de la guerra comercial impulsada por Donald Trump.
Merz dio la bienvenida a Macron en la Villa Borsig, un histórico palacete ubicado en el noroeste de Berlín, donde ambos líderes planeaban llevar a cabo un significativo trabajo en un evento marcado por discusiones bilaterales y asuntos internacionales. El enfoque de la reunión incluyó el análisis de programas de defensa, la crisis en Ucrania y, por supuesto, los aranceles que han generado tanto debate en Europa.
Al inicio de la reunión, Macron destacó que la agenda germano-francesa se encuentra «estructurada por las cuestiones comerciales», especialmente con la proximidad de la fecha del 1 de agosto, cuando entrarán en vigor los aranceles del 30 % que Washington pretende aplicar a la Unión Europea (UE).
El presidente francés manifestó: «Vamos a coordinarnos» con un compromiso compartido para dar una respuesta a la ofensiva arancelaria, buscando «dar estabilidad y tener los aranceles lo más bajos posibles». Este enfoque se ha fortalecido mediante múltiples contactos previos con otros países europeos, como Italia y España, en un esfuerzo por responder a las iniciativas comerciales de Estados Unidos.
Merz, complementando las declaraciones de Macron, indicó que podrían tomarse decisiones inminentes en las negociaciones comerciales entre la Comisión Europea y la Administración Trump. Este comentario se refiere a posibles avances hacia un arancel del 15 % para los productos que EE. UU. importa desde la UE, tema que fue corroborado por fuentes diplomáticas en Bruselas.
### Trabajo intenso en defensa
La cita en Berlín, concebida para incluir una cena en cuatro tiempos, un recorrido por los jardines de la Villa Borsig y un concierto de jazz del trompetista Till Brönner, estaba destinada a abordar de manera seria las cuestiones de seguridad internacional. Merz afirmó que se trabajarían intensamente en los proyectos que ambas naciones ya habían discutido anteriormente.
El canciller alemán hizo alusión, aunque de manera indirecta, al Futuro Sistema de Combate Aéreo (FCAS), un proyecto conjunto entre Alemania, Francia y España, que se reconoce en Berlín como «paralizado», con el que aún no han logrado avanzar. Macron, en su intervención, resaltó la voluntad de ambos países de cooperar en programas comunes, sean aviones de combate o futuros tanques.
Respecto al FCAS, Merz y Macron deben afrontar las diferencias generadas por el interés de la empresa francesa Dassault de asumir hasta un 80 % del proyecto, mientras que Alemania, España y Francia habían acordado inicialmente participar en partes iguales, con un 33 % cada uno.
### Al menos dos horas de reunión
Ambos mandatarios se reunieron en Berlín como preparación para un próximo encuentro a finales de agosto del Consejo de Ministros franco-alemán, así como para una cumbre de defensa y seguridad en la ciudad francesa de Tolón. Macron mencionó que también se centraron en «el apoyo a Ucrania», un país que continúa enfrentando problemas sin resolver, como la necesidad de sistemas de defensa antiaérea Patriot. En este sentido, Merz lidera las negociaciones entre los aliados de Ucrania, aunque la dependencia de Estados Unidos es un factor complejo.
Según fuentes del Elíseo, el encuentro entre Merz y Macron, que también incluyó conversaciones sobre la cooperación bilateral y el deseo de impulsar la competitividad europea, podría extenderse hasta cuatro horas, sin declaraciones posteriores previstas a los medios de comunicación.
«Hay que aprovechar el momento porque es esencial avanzar y acelerar en nuestras agendas bilaterales europeas», concluyó Macron en conjunto con Merz, subrayando la importancia de estas conversaciones para el futuro de la cooperación europea.






