El Cuerpo de Agentes Rurales del Departamento de Interior y Seguridad Pública ha desarrollado un innovador método para tratar la crisis de la peste porcina africana en Sabadell, utilizando perros adiestrados y drones para localizar jabalíes muertos sin asustar a la fauna local.
Barcelona (fecha no especificada).- En la lucha contra la peste porcina africana (PPA), los Agentes Rurales han implementado drones y perros entrenados para localizar cadáveres de jabalíes. Este enfoque permite realizar un rastreo eficaz en la zona afectada, concentrándose ahora en áreas de menor riesgo de infección.
El inspector de Agentes Rurales, Lluís Pallarés, jefe del área de unidades especiales del cuerpo, explicó este domingo a los medios que tienen a su disposición recursos para inspeccionar la zona de 20 kilómetros donde la Generalitat ha impuesto restricciones de acceso debido al riesgo de propagación del virus.
Hasta la fecha, el brote de peste porcina africana se mantiene controlado en la zona de infección, donde se han encontrado alrededor de 100 jabalíes muertos; de estos, solo 13 han dado positivo en pruebas de PPA, según informó el conseller de Agricultura y Ganadería, Òscar Ordeig, durante una rueda de prensa.
Según Pallarés, la zona de alto riesgo, que comprende una primera corona de seis kilómetros, ya fue analizada. Actualmente, los Agentes Rurales están enfocados en rastrear la segunda área, completando así un radio total de 20 kilómetros.
Búsqueda de ejemplares muertos de jabalíes
Para llevar a cabo estas labores, el cuerpo ha desplegado equipos de agentes rurales que recorren la zona a pie. Al mismo tiempo, los drones son utilizados para vigilar campos agrícolas y espacios abiertos en búsqueda de jabalíes muertos.
Las áreas con orografía y vegetación más complicada son inspeccionadas por binomios caninos, cada uno de los cuales se le asignan parcelas de 300 metros cuadrados para su búsqueda.
Estos perros están específicamente entrenados para no asustar a otros animales que puedan encontrar, algo crucial para impedir la propagación del virus. A diferencia de los animales de caza, los perros permanecen quietos junto al cadáver que localizan hasta la llegada de los agentes.
Con cada encuentro, los animales pasan por un proceso de triple desinfección para evitar la propagación del virus: primero se les limpian las patas, luego se lleva a cabo una segunda higienización antes de subir al vehículo de los Agentes Rurales, y finalmente, al llegar al centro de Torreferrussa, reciben una tercera limpieza.
Hasta el momento, los Agentes Rurales de la Generalitat han desplegado un total de 15 binomios caninos, que incluyen efectivos de Andorra, de la Comunidad de Madrid y de la Guardia Civil. Pronto, se sumarán otros equipos de las unidades de la Vall d’Aran para reforzar estas tareas.






