El presidente de Microsoft, Brad Smith, durante la décima edición de la Web Summit de Lisboa, expresó su opinión sobre la regulación de la inteligencia artificial (IA) en Europa, manifestando que no considera necesaria una ley que otorgue permiso a las empresas tecnológicas para actuar éticamente. Prefiere una colaboración entre gobiernos en lugar de la imposición de aranceles para proteger la industria.
Smith compartió sus inquietudes en un panel de la Web Summit, uno de los encuentros tecnológicos más relevantes a nivel mundial, en un contexto donde la Comisión Europea evalúa la posibilidad de posponer ciertos aspectos de la ley de IA, aprobada en 2023 y que comenzó a implementarse este año, bajo la presión de los Estados Unidos y las grandes compañías tecnológicas.
«Es un momento interesante. Ha habido un debate intenso: algunos dicen ‘Oh, ¿ha ido Europa demasiado lejos?’. Otros se preguntan ‘¿EE.UU. está reculando demasiado?’», comentó Smith, quien destacó que Microsoft comprende los mercados en los que opera.

«Comprendemos la cultura local y los valores locales -agregó-. No necesitamos una ley que nos dé permiso para hacer lo que sabemos que está bien».
En este contexto, la evaluación de la Comisión Europea incluye la posible postergación de las obligaciones de transparencia para modelos de IA considerados de alto riesgo, como ChatGPT o Geminini.
Smith, también vicepresidente de Microsoft, aboga por el avance en la libertad de expresión, creando una inversión en el desarrollo, la preservación y el acceso a las culturas locales.
China y la globalización de la IA
La actual edición de la Web Summit cuenta con la mayor presencia histórica de empresas chinas, situación que Smith atribuyó a la globalización de la IA, y restó importancia a que el gigante asiático fabrique los mismos productos a precios más bajos.
«Una de las grandes ventajas de las empresas europeas y estadounidenses es la confianza que los consumidores tienen en sus productos; esa confianza no se genera por casualidad, sino que refleja los valores europeos, las leyes europeas y la cultura y filosofía europeas», afirmó.
Otra ventaja en Europa es la cercanía de las startups al mercado, lo que les permite crear aplicaciones que atiendan necesidades locales, añadió Smith.
«No creo que todas las empresas puedan hacer eso en cualquier escenario global. Hay mucho margen para la innovación -señaló-, pero todo empieza, como en la mayoría de las empresas exitosas, por comprender al cliente.»
Más colaboración que aranceles
Ante las tensiones geopolíticas y económicas actuales, así como los aranceles impuestos por el presidente de EE.UU., Donald Trump, Smith recordó que las barreras comerciales no son una novedad, aunque este año han adoptado «una nueva dimensión».
«Desde nuestra perspectiva, cuanto más logremos que los gobiernos se unan, veremos más anuncios de acuerdos. Creo que es y será lo mejor para todos», subrayó.
En este contexto, para Smith, el papel de Microsoft es «claro»: ser una «fuente» de estabilidad y confianza en el entorno digital, así como de protección de la seguridad y la privacidad.
Por ello, su gran prioridad en 2025 ha sido invertir en «compromisos digitales europeos» para adoptar medidas concretas que preserven «la resiliencia, la seguridad y la privacidad», al mismo tiempo que apoyen el comercio y la cultura europeas.
Este año también ha sido notable por los despidos en Microsoft, alcanzando al 3 % de la plantilla, lo que invita a «la reflexión», según Smith, quien aclaró que estos despidos implican la reubicación de personal dentro de la empresa.
«Lo que deberíamos hacer mejor en el futuro es predecir con una visión a largo plazo, identificar las nuevas habilidades que se requerirán en los futuros empleos y ayudar a las personas a desarrollar esas habilidades en sus posiciones actuales, además de apoyarlas en una eventual transición», reflexionó.
«Lo que no se ha contado sobre Microsoft este año es que muchas personas que han perdido un trabajo, luego se presentaron a otro y lo consiguieron, aunque podemos y debemos mejorar en este aspecto, y creo que es importante que cada empresa en la comunidad empresarial lo considere», concluyó.






