La presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, participó en la inauguración del acto organizado por la plataforma ciudadana ‘Sí a Almaraz, Sí al futuro’, que reunió este sábado en Navalmoral de la Mata a numerosos ciudadanos y más de ochenta entidades para la firma de la ‘Alianza por Almaraz’. Este manifiesto conjunto reclama la continuidad de la central nuclear más allá de 2027.
En su intervención, el presidente de la plataforma y alcalde de Belvís de Monroy y Casas de Belvís, Fernando Sánchez, calificó de «injusto que, mientras se destinan grandes subvenciones a otras industrias, se ahogue fiscalmente a la central». Además, alertó sobre las consecuencias de esta falta de apoyo, mencionando que podría llevar a «más dependencia energética, menos actividad económica y la despoblación, poco a poco, de los pueblos».
Sánchez hizo un llamado a la ministra Sara Aagesen, responsable de Transición Ecológica y Reto Demográfico, instándola a «adoptar la posición que le corresponde y sentar a todos los concernidos para dar continuidad a la central».
Negociación con las empresas propietarias
Asimismo, exigió al Gobierno central «responsabilidad, visión de país» y sentarse a la mesa de negociación con las propietarias, junto a la Junta de Extremadura, «con altura de miras, sin líneas rojas ni dogmatismos», para garantizar «con hechos y no solo palabras, el futuro industrial de esta región y la autonomía energética del país».
La presidenta extremeña calificó el acto celebrado en Navalmoral como «una cita histórica llena de dignidad», y llamó a defender la continuidad de la central nuclear de Almaraz, «dar la cara ante la injusticia». Guardiola enfatizó que «hemos convertido Almaraz en un símbolo de lucha conjunta y de amor por lo que somos», resaltando los valores de «empleo de calidad, formación, innovación e identidad».
Guardiola añadió que todos los firmantes de la Alianza por Almaraz «nos une una razón poderosa: el futuro de Extremadura y de tantas y tantas familias que han hecho del Campo Arañuelo un ejemplo de arraigo y progreso». Enfatizó que «estamos aquí por encima de los colores y las siglas, para apoyar una industria y, sobre todo, para exigir respeto a una forma de vida», afirmando que «esta tierra no está para más castigos» y merece «justicia, respeto y un futuro en igualdad con el resto de España».
Compromiso para ajustar la fiscalidad regional
La presidenta también destacó que la central de Almaraz no solo implica energía, sino que también proporciona «empleo, industria, cohesión territorial y un efecto llamada para la economía», advirtiendo sobre el impacto negativo que tendría el desmantelamiento de la planta. Alertó que su cierre podría generar la pérdida de casi 4.000 empleos y amenazar la estabilidad y la independencia energética de Extremadura y de toda España.
Ante esta situación, la presidenta extremeña trasladó su compromiso de ajustar la fiscalidad regional para facilitar la continuidad de la planta. El acto también contó con la participación, a través de un vídeo, del presidente de la Diputación de Cáceres, Miguel Ángel Morales, alcaldes de distintos signos políticos y representantes de la sociedad civil, quienes coincidieron en la necesidad de garantizar la continuidad de la central como motor de empleo y pieza clave en la soberanía energética de España.





