Santo Domingo.- República Dominicana anticipa recibir este año 11,7 millones de visitantes, lo que establecería un «récord» en su sector turístico, una de las principales fuentes de divisas del país, según informaron autoridades del sector en un reciente comunicado.
El ministro de Turismo, David Collado, afirmó durante una reunión con los medios que se estableciera este récord a pesar de las tormentas que afectaron el país y la crisis aérea que impactó recientemente a Estados Unidos. «Estableceremos un récord en el número de visitantes», destacó el ministro desde el enclave turístico de Punta Cana, en el este del país.
El año pasado, el país recibió a 11.192.047 turistas, según datos del Ministerio de Turismo. Collado indicó que, hasta octubre, se registró la llegada de más de nueve millones de turistas, de los cuales 2,1 millones llegaron a través de cruceros.
«Estas históricas cifras las estamos logrando sin contar con el turismo de Rusia y Ucrania, que representaban unos 500.000 turistas anuales», añadió el funcionario.

Durante el encuentro, el presidente Luis Abinader confirmó su participación en la Feria de Turismo de Madrid (FITUR) en enero próximo, donde el país buscará promocionar principalmente el destino de Pedernales, en el suroeste, que se está transformando en una “segunda” Punta Cana debido a sus atractivas playas.
República Dominicana lucha contra el turismo sexual
Abinader también destacó que el 99,1 % de los turistas que visitan el país se comportan conforme a las leyes, mientras que su Gobierno trabaja para que el 0,9 % restante sea perseguido por la «daño» que causan, principalmente al fomentar la explotación sexual infantil. «Estamos enfrentando decididamente esta situación,» aseguró, indicando que han logrado reducir esta problemática en puntos críticos como el municipio de Sosúa, al norte del país.
El presidente saludó la iniciativa de la embajada de España y la organización Save the Children que, junto a la primera dama Raquel Arbaje, buscan fortalecer las políticas gubernamentales para erradicar la explotación sexual infantil tanto por parte de extranjeros como de ciudadanos dominicanos.




