La aerolínea irlandesa de bajo coste Ryanair ha anunciado un recorte de un millón de plazas en aeropuertos regionales españoles, el cierre de su base en Santiago de Compostela y la suspensión de vuelos a Vigo y Tenerife Norte a partir del 1 de enero de 2024. La compañía justifica estas medidas por considerar que las tarifas de Aena son «excesivas y poco competitivas».
El presidente de Aena, Maurici Lucena, ha respondido acusando a Ryanair de distorsionar las cifras. Según Lucena, el número de derechos de vuelo (‘slots’) solicitados formalmente por Ryanair para la temporada de invierno es «significativamente superior» a los datos comunicados por la aerolínea.
Comunidades autónomas como Galicia, Cantabria, Aragón y Canarias, perjudicadas por el recorte de oferta de Ryanair, han responsabilizado al gestor aeroportuario de centrarse en conseguir más beneficios en lugar de apoyar a los aeropuertos medianos y pequeños. Además, Aena ha anunciado que a partir de marzo del próximo año, las tarifas aeroportuarias aumentarán en 0,68 euros, lo que representa un incremento del 6,6 % y llevará el costo a 11,03 euros por pasajero.
La complicada situación para Ryanair llega tras un anuncio previo en el que la compañía ya había reducido 800.000 plazas en la temporada de verano, lo que implicó el cierre de sus bases en Valladolid y Jerez. Este nuevo recorte representa un 16 % de su oferta actual y ocurrirá mientras la compañía planea crecer en otros aeropuertos de mayor tamaño en España, aunque aún no ha detallado en cuáles.
Eddie Wilson, consejero delegado de Ryanair, comentó en una rueda de prensa en Madrid que la aerolínea desviará esos casi dos millones de plazas hacia Italia, Marruecos, Croacia, Albania, Hungría o Suecia, advirtiendo que esto podría resultar en «una catástrofe turística» para la España regional debido a unas tasas «excesivas y poco competitivas». De las plazas a recortar, 600.000 corresponderán a origen o destino en aeropuertos regionales, mientras que 400.000 afectarán a Canarias, especialmente en su temporada alta, lo que implica la cancelación de 36 rutas.
Wilson también expresó que Aena está renuente a «colaborar» con las aerolíneas para ayudar a los aeropuertos secundarios con capacidad disponible, que se estima en un 64 % y que podría llegar al 80 % después de los ajustes de Ryanair.
Por su parte, Lucena ha calificado la estrategia de Ryanair como «chantaje». En declaraciones realizadas en Londres, argumentó que la aerolínea busca que los contribuyentes financien su actividad a través de subsidios de los gobiernos. Aseguró que las cifras aportadas por Ryanair no coinciden con los ‘slots’ solicitados y resaltó que la decisión de un ciudadano de volar no estaría condicionada por un incremento de 0,68 euros en los billetes. Además, mencionó que Ryanair ha incrementado sus tarifas en un promedio del 21 % en el último año.
Ante esta situación, Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, ha anunciado que solicitará un encuentro inmediato con Ryanair para discutir asuntos laborales, mientras que el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, criticó las prácticas laborales de la empresa y acusó a la compañía de explotar a sus trabajadores.
Por otro lado, el Partido Popular (PP) ha exigido que Aena detenga el aumento de tarifas, argumentando que esta acción «vacía de vuelos a la España despoblada». Consideran incomprensible que, tras obtener beneficios históricos de 1.934 millones de euros en 2024, Aena anuncie el mayor incremento de tarifas en más de una década. El PP sostiene que durante su gestión, las tarifas se mantuvieron estables y culpa al PSOE de haber incrementado precipitadamente los costos, lo que ha desencadenado una «crisis de actividad».
Así, las comunidades afectadas reiteran que la responsabilidad de esta decisión recae en el gestor aeroportuario, que se prioriza en generar beneficios en vez de atender las necesidades de los aeropuertos más pequeños.
FUENTE






