La aerolínea estadounidense Southwest Airlines ha anunciado que a partir del 27 de enero, exigirá a los pasajeros que no quepan entre los reposabrazos de su asiento adquirir un asiento adicional por adelantado. Este cambio en la política fue comunicado oficialmente el martes.
Según Southwest, «los clientes que invadan los asientos contiguos deben adquirir de forma proactiva el número de asientos necesarios antes del viaje para asegurarse de que el adicional esté disponible. El reposabrazos se considera la frontera definitiva entre los asientos».
Este cambio responde a una nueva normativa que afecta a los viajeros de tallas grandes. Anteriormente, estos pasajeros podían solicitar un asiento extra gratuito en el aeropuerto o adquirirlo por adelantado con la opción de un reembolso posterior. Sin embargo, la nueva política establece que ahora deben comprar el asiento adicional por adelantado y el reembolso no está garantizado.
Para garantizar el espacio, Southwest advierte a los clientes que han utilizado la política de asientos adicionales que deben adquirir este servicio al reservar, asegurando así la disponibilidad necesaria.
Nueva ‘letra pequeña’ para los pasajeros de tallas grandes
Southwest, que en el pasado se había ganado la reputación de ser una de las aerolíneas más flexibles con sus clientes, aclara que el segundo billete solo será abonado posteriormente si el vuelo no está completo en el momento de la salida y si ambos pasajes se compraron en la misma clase. Esto representa un giro significativo en la forma en que la aerolínea manejaba la comodidad de sus pasajeros.
Adicionalmente, si un pasajero que necesita un asiento adicional no lo compra con anticipación, deberá hacerlo en el aeropuerto, y si el vuelo está completo, se le asignará un nuevo vuelo. Esta medida trae consigo la responsabilidad de solicitar el reembolso dentro de los 90 días posteriores al vuelo, complicando así la situación para aquellos que no puedan cumplir con esta nueva regulación.
La política también exige que cualquier cliente que viaje con una aerolínea asociada a Southwest y que «no pueda acomodarse de forma segura en un solo asiento» tenga que adquirir un billete extra no reembolsable. Esto puede cambiar significativamente la experiencia de viaje para este grupo particular de pasajeros.
Hasta mayo, Southwest permitía que sus pasajeros eligieran sus propios asientos de forma gratuita al momento de facturar y no cobraba por el equipaje de cabina, lo que la diferenciaba de sus competidoras en el sector de aerolíneas de bajo coste. Este cambio de política podría marcar un nuevo rumbo en las prácticas de tarifación y cobranza en la industria aérea, desatando reacciones variadas entre los viajeros que buscan opciones más flexibles.




