La ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, ha afirmado este miércoles que «nada ha cambiado» en la planificación del cierre de las centrales nucleares en España. Durante una visita a las obras en la playa de Camposoto, en Cádiz, Aagesen descartó que haya «ninguna negociación en marcha» para extender la vida útil de estas instalaciones.
Las empresas han definido el calendario de cierre
El calendario de cierre fue establecido por las propias compañías propietarias de las plantas en 2019. Por lo tanto, el Gobierno mantiene su hoja de ruta para la transición energética. Aagesen destacó que las empresas consideraron hace años que no era rentable ampliar el funcionamiento de las plantas más allá de las fechas previstas. «Fueron ellas las que vieron que no les salía rentable seguir ampliando la vida útil de las centrales nucleares y, por lo tanto, ese es el escenario actual», explicó.
La ministra también insistió en que mantener estas instalaciones operativas implicaría asumir costes económicos que el Ejecutivo no está dispuesto a afrontar. «Las centrales nucleares, si quieren seguir, necesitan reducción de impuestos y no cubrir el 100 % de los costes de la gestión de los residuos», advirtió, resaltando que el Gobierno «nunca va a permitir que seamos los consumidores, las pymes y las empresas las que tengan que pagar por el aumento de la vida de las centrales nucleares».
El Gobierno quiere impulsar el desarrollo de las renovables
Aagesen reiteró que la política del Ejecutivo se centra en promover el desarrollo de las energías renovables y en cumplir los compromisos de descarbonización establecidos por la Unión Europea. Afirmó que la planificación relacionada con la energía nuclear no ha experimentado cambios significativos y que la situación actual «es exactamente la misma que hace meses», a pesar de que algunos miembros del Gobierno hayan mencionado recientemente la posibilidad de estudiar una prórroga.
La titular de Transición Ecológica recordó también que la gestión de los residuos radiactivos es uno de los principales desafíos asociados con la energía nuclear y que la extensión de la vida de las centrales no puede repercutir sobre la economía de los hogares y las pequeñas empresas. Aagesen defendió que la transición hacia un sistema energético basado en fuentes limpias es «irreversible» y subrayó que la seguridad y sostenibilidad a largo plazo requieren respetar el calendario de cierre acordado.




