Un reciente fallo del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Cataluña ha avalado el despido disciplinario de un empleado que se negó a regresar al trabajo de manera presencial tras el periodo de teletrabajo establecido durante la pandemia de coronavirus. Este individuo alegó que se había mudado a otra comunidad autónoma y, por lo tanto, no podía cumplir con la solicitud de la empresa.
La sentencia, emitida el 6 de junio, desestima el recurso interpuesto contra una decisión anterior del Juzgado de lo Social número 6 de Barcelona, dictada en agosto de 2024. La historia del empleado comienza en 2013, cuando se incorporó a la empresa con un contrato indefinido a tiempo completo, ocupando el cargo de ingeniero y con un salario anual de 45.000 euros brutos.
Durante la crisis sanitaria, como medida de seguridad frente a la covid-19, la empresa permitió a sus empleados teletrabajar a jornada completa. Sin embargo, en 2022, se solicitó a todos los trabajadores el regreso a la presencialidad. El empleado en cuestión argumentó que se había trasladado a Galicia desde Barcelona, donde había estado residenciado hasta entonces, lo que le imposibilitaba regresar al centro de trabajo.
En octubre de ese mismo año, la empresa le notificó su despido disciplinario, el cual fue ratificado por el Juzgado de lo Social y posteriormente confirmado por el TSJ. En su fallo, el tribunal constató que el teletrabajo había sido autorizado de manera excepcional durante la pandemia y que no existía un acuerdo formal que permitiera al empleado no acudir al lugar de trabajo. Además, se destacó que el contrato firmado en 2013 especificaba que el trabajador debía desempeñar sus funciones en la sede de la compañía ubicada en Cornellà de Llobregat, en la provincia de Barcelona, sin ninguna mención al teletrabajo, ni siquiera de forma parcial.
El TSJ también destacó que el hombre había desobedecido de forma reiterada los requerimientos de la empresa al negarse a presentarse en el lugar que le correspondía según su contrato. Esta decisión marca un precedente importante en el ámbito laboral, especialmente en el contexto post-pandemia donde se han redefinido acuerdos y expectativas sobre el teletrabajo y la presencialidad.





