El liderazgo femenino aún enfrenta barreras en la alta dirección española
El mercado laboral español ha experimentado avances en materia de igualdad, pero la representación de mujeres en puestos de liderazgo sigue mostrando diferencias significativas. Mientras en posiciones intermedias la presencia femenina alcanza en algunos sectores el 50%, en la alta dirección la cifra desciende de forma abrupta. Según datos del Instituto Nacional de Estadística, solo el 12,1% de las presidencias de los consejos de administración del Ibex 35 están ocupadas por mujeres, un indicador que refleja la persistencia de barreras estructurales.
El liderazgo femenino ha ganado terreno en áreas como Recursos Humanos, Marketing y Finanzas, donde la participación de mujeres en roles cualificados es cada vez mayor. Sin embargo, cuando se analizan los niveles más altos de decisión, la proporción disminuye. Este fenómeno se observa especialmente en sectores como Energía y Medioambiente, donde la presencia femenina apenas alcanza el 8%, o en Construcción y Promoción Inmobiliaria, con un 17%.
La consultora Michael Page, referente en selección de talento y liderazgo empresarial, destaca que el desafío no solo reside en aumentar la representación femenina, sino en garantizar oportunidades reales de crecimiento profesional. PageGroup, grupo al que pertenece la firma, lleva décadas analizando las tendencias del mercado laboral y subrayando la importancia de la diversidad en la toma de decisiones.
Tecnología y STEM: el reto pendiente para el liderazgo femenino
Uno de los factores que condiciona la presencia de mujeres en posiciones estratégicas es la baja representación en carreras STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas). En el ámbito tecnológico, solo el 23% de los profesionales son mujeres, una cifra que pone de manifiesto la necesidad de impulsar vocaciones científicas desde etapas educativas tempranas.
El liderazgo femenino en tecnología resulta especialmente relevante si se considera que los perfiles vinculados a inteligencia artificial, ciberseguridad o ingeniería avanzada son algunos de los mejor remunerados del mercado. A pesar de ello, la elección de especialidades técnicas sigue mostrando una brecha significativa, lo que impacta directamente en la representación futura en sectores estratégicos.
Expertos en empleo señalan que fomentar la educación STEM entre las jóvenes no solo contribuiría a equilibrar la participación en la industria tecnológica, sino que también ampliaría las oportunidades de acceso a puestos de liderazgo. Las empresas, por su parte, juegan un papel clave mediante políticas de diversidad y programas de mentoría que faciliten el desarrollo profesional.
Brecha salarial y transparencia: un cambio impulsado por la normativa europea
La desigualdad salarial continúa siendo uno de los principales debates en torno al liderazgo femenino. La Encuesta Anual de Estructura Salarial del Instituto Nacional de Estadística refleja diferencias entre los ingresos medios de hombres y mujeres, con una brecha que aún persiste en numerosos sectores.
La entrada en vigor de la Directiva Europea de Transparencia Salarial ha obligado a muchas organizaciones a revisar sus políticas retributivas y auditorías internas. El objetivo es garantizar mayor equidad y visibilidad en los criterios de remuneración, reduciendo las diferencias que históricamente han afectado a la igualdad laboral.
Pese a los avances en transparencia, casi un tercio de los empleados considera que existe una brecha salarial de género, según datos del estudio Talent Trends 2025 de Michael Page. Además, un 35% de las mujeres percibe diferencias en la remuneración dentro de sus empresas, lo que evidencia la necesidad de continuar trabajando en mecanismos de control y evaluación.
El impacto del liderazgo femenino en la competitividad empresaria
La diversidad en los equipos directivos no solo responde a criterios de igualdad, sino que también se ha convertido en un factor de competitividad. Estudios internacionales muestran que las organizaciones con mayor presencia femenina en puestos de decisión presentan mejores niveles de innovación y adaptación a los cambios del mercado.
El liderazgo femenino aporta perspectivas distintas en la toma de decisiones, favoreciendo estrategias más equilibradas y sostenibles. Las empresas que apuestan por equipos diversos suelen obtener resultados más sólidos y una mayor capacidad para comprender las necesidades de clientes y mercados.
En este contexto, la transparencia salarial, la promoción de la educación STEM y la implementación de políticas de conciliación se presentan como elementos fundamentales para consolidar avances en igualdad. Las compañías que integran estos principios no solo fortalecen su cultura organizativa, sino que también contribuyen a un mercado laboral más equilibrado.
Conclusión: hacia un futuro con mayor liderazgo femenino
El camino hacia la igualdad en el ámbito laboral continúa, con avances significativos en algunas áreas pero retos pendientes en otras. El liderazgo femenino en la alta dirección sigue siendo minoritario, especialmente en sectores estratégicos, lo que pone de manifiesto la necesidad de seguir impulsando medidas de diversidad e inclusión.
La educación, la transparencia retributiva y las políticas empresariales orientadas a la igualdad serán determinantes para reducir las diferencias existentes. Organizaciones como Michael Page y PageGroup han señalado que el talento femenino es un activo fundamental para la innovación y el crecimiento empresarial.
En definitiva, fortalecer el liderazgo femenino no solo beneficia a las mujeres, sino que contribuye a la construcción de estructuras organizativas más equilibradas y competitivas. El mercado laboral del futuro dependerá en gran medida de la capacidad de las empresas para integrar la diversidad como un valor estratégico.






