Barcelona, junio de 2025 — La empresa Balsells ha alcanzado una facturación de más de 2,7 millones de euros al cierre de 2024, afianzando su papel como uno de los principales referentes del sector inmobiliario de proximidad en Barcelona. Con más de 40 años de actividad en el territorio y una plantilla estable de 35 trabajadores, la compañía continúa apostando por un modelo centrado en la atención personalizada y el acompañamiento integral a propietarios y comunidades.
El catálogo de servicios de Balsells incluye administración de fincas, gestión de alquileres, compraventa de inmuebles, tramitación de seguros, gestión de herencias, asesoramiento legal y fiscal, además de una línea especializada en activos turísticos. Esta combinación le permite cubrir de forma completa las necesidades inmobiliarias de sus clientes, manteniendo siempre una relación cercana y directa.
En los últimos años, el grupo ha apostado por una estrategia de crecimiento territorial basada en datos y conocimiento del mercado. En este contexto, ha reforzado su presencia en dos zonas clave: Poblenou, donde abrió una nueva oficina hace dos años, y el barrio del Carmel, con la reciente adquisición de una cartera de administración de fincas. Ambas decisiones responden al objetivo de ampliar cobertura en zonas con potencial de desarrollo urbano.
Además del crecimiento territorial, Balsells ha iniciado un proceso de digitalización de servicios incorporando herramientas tecnológicas, incluida la inteligencia artificial. Aun así, la empresa subraya que no quiere perder el elemento humano que la ha caracterizado desde sus inicios. «Hemos visto proyectos en el sector que automatizan la gestión pero pierden el trato directo. En nuestro caso, priorizamos que la tecnología complemente, no sustituya», apunta Ramon Balsells, CEO del grupo.
El compromiso con la sociedad también forma parte del ADN de la empresa. Balsells colabora con entidades como la Fundació Arrels y la Fundació Enriqueta Villavecchia, reafirmando su implicación en causas sociales más allá de su actividad económica.
Este equilibrio entre tradición, tecnología y responsabilidad social posiciona a Balsells como una compañía consolidada que afronta el futuro con una hoja de ruta clara y un vínculo fuerte con el tejido urbano y humano de Barcelona.







